ACAPULCO, Gro., 18 de septiembre de 2020.- María Magdalena Díaz Corros libró la muerte pero quedó con las dos piernas quebradas y con múltiples golpes en el cuerpo. Fue víctima de la pipa que se estrelló frente a su vehículo en la avenida Escénica el 14 de septiembre.

Magdalena pidió a las autoridades justicia, pues reveló que el chofer responsable fue dejado en libertad, mientras ella y sus familiares tienen una deuda superior a los 200 mil pesos por gastos médicos.

En entrevista a reporteros en la habitación del hospital privado Farallón donde se encuentra internada, señaló que ni Petróleos Mexicanos (Pemex) ni la empresa Simsa, dueña de la pipa que provocó el accidente, se han hecho cargo de la situación a pesar de que estuvo al borde de la muerte durante este percance.

Con ambas piernas vendadas por las cirugías que le aplicaron de urgencia, María Magdalena relató lo sucedido la tarde del pasado lunes, mientras ella circulaba en su vehículo con dirección a su casa luego de su jornada de trabajo, hasta que por el puente elevado se estrelló contra la pipa de combustible de frente con ella.

“Vi cómo de frente el carro saltó el muro de contención, en lugar de girar el volante hacía donde el chofer pudiera hacer algo, pues me arrastró hasta el siguiente muro; estuve todo el tiempo consciente, el chofer de la pipa quiso irse, yo le supliqué que no se fuera, que no me dejara sola, alguien lo detuvo, la gasolina de la pipa me estaba cayendo sobre mi cuerpo”, dijo con lágrimas en sus ojos.

El abogado de la víctima, Gabriel Álvarez Cisneros, explicó que el conductor de la pipa que responde al nombre de José Eduardo Pérez, fue dejado en libertad este miércoles 16 de septiembre porque se le acabó su término constitucional, lapso en el que se dictamina si es culpable o no, por lo que insistió a las autoridades actuar contra la empresa y el agresor.

“No se actuó conforme a derecho, hay una ley que protege a las víctimas, en este caso se ve un fenómeno grave; hago el llamado a que se revise la carpeta, que el juez de control exija a la Fiscalía del por qué dejaron libre sin una audiencia inicial con el detenido, siempre fue protegido”, resaltó el abogado defensor y llamó al Ayuntamiento a hacer valer el Reglamento de Tránsito que marca la no circulación de pipas durante el día.

El esposo de María Magdalena, César Navarrete explicó que las intervenciones médicas que ha recibido su mujer, es la colocación de un clavo por fractura en el fémur izquierdo, que le llega hasta el vientre desde la rodilla; otra más en la pierna derecha y curaciones por las severas heridas que tiene en el resto del cuerpo.

“La misma irresponsabilidad de Pemex y de la empresa, es la que me ocasionó a mí el daño, yo no tendría por qué estar aquí si Pemex no tuviera sus lineamientos que no cumple o no sé qué pasa’, dijo Magdalena.