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ACAPULCO, Gro., 10 de agosto de 2026.- La Fiscalía General de la República presentó en la audiencia en la que se imputó al exgobernador Ángel Aguirre Rivero por los delitos de desaparición forzada y obstrucción de justicia, testigos de colaboradores que lo ligaron con grupos delictivos del estado y con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
De acuerdo con el diario La Jornada, durante la audiencia del exgobernador también involucraron en el caso Ayotzinapa a su sobrino Ernesto Aguirre Gutiérrez y al exprocurador de Justicia del estado, Iñaki Blanco.
De acuerdo con uno de los testigos, Aguirre Rivero habría expresado preocupación por su sobrino Ernesto Aguirre Gutiérrez, quien presuntamente tenía vínculos con el grupo delictivo Guerreros Unidos y, según el testimonio, “estaba al tanto” de lo ocurrido con los estudiantes la noche de la tragedia de Iguala el 26 de septiembre de 2014.
La FGR señaló además que el exgobernador habría ordenado al entonces procurador Iñaki Blanco y a su sobrino desaparecer evidencias relacionadas con el caso Ayotzinapa.
Ernesto Aguirre Gutiérrez fue durante el mandato de su tío, coordinador de proyectos estratégicos del Gobierno de Guerrero de abril de 2011 a mayo de 2012, luego se convirtió en asesor externo.
Otro de los testimonios presentados ante el juez señala que Aguirre Rivero pasó por alto los antecedentes del detenido exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, pese a que presuntamente conocía sus vínculos con Guerreros Unidos y que los normalistas habrían sido considerados integrantes de Los Rojos, organización rival.
También fue presentada la declaración del presunto líder de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado, quien afirmó que el grupo delictivo habría aportado recursos para la campaña de Ángel Aguirre por la gubernatura del estado.