CIUDAD DE MÉXICO, 3 de marzo de 2018.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) subrayó que la protección jurídica de las familias cruza los marcos constitucional, convencional y legal, y demanda actividades concretas para garantizar el derecho a la libertad de convicciones éticas, conciencia y religión.

En un comunicado, el organismo llamó a la población en general a aceptar los sistemas de familias y asumir que la conceptualización de la familia ha variado y evolucionado conforme al cambio de los tiempos, que el respeto y protección a las diferencias permiten una convivencia pacífica y la erradicación de discriminación y violencia que enfrentan las personas unidas por vínculos y afectos diferentes al matrimonio entre mujer y hombre.

Las familias, destacó, son organizaciones dinámicas cuyos integrantes deben fomentar el desarrollo colectivo, así como crear ambientes cercanos y afectivos, lo que contribuirá a erradicar la violencia contra niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas mayores y con discapacidad, que está basada, en gran medida, en prejuicios y estereotipos que requieren ser combatidos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares del INEGI 2016, resaltó, 43.9 por ciento de las mujeres que tienen o tuvieron una relación de matrimonio, convivencia o noviazgo, han sido agredidas por su compañero en algún momento de su convivencia, o por su padre, madre y hermanos.

La CNDH enfatizó que ni la orientación sexual, ni la identidad de género constituyen criterios válidos para diferenciar el acceso al disfrute del derecho al matrimonio y a la protección de la familia, consagrado en los artículos 1 y 4 de la Constitución General de la República, que protegen de manera indistinta tanto a parejas del mismo sexo como a las parejas homoparentales.

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