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CHILPANCINGO, Gro., 27 de agosto de 2026.- Ante la crisis de desapariciones que enfrenta Guerrero, la Iglesia católica llamó a las parroquias del estado a visibilizar a las víctimas y acompañar en oración a las familias que aún esperan noticias de sus desaparecidos.
El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández pidió que el próximo domingo 30 de agosto, con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, cada parroquia abra un espacio durante las misas para recordar a las personas desaparecidas.
En una circular, solicitó que las familias puedan colocar fotografías o los nombres de sus desaparecidos y que estos sean pronunciados durante la oración universal de la liturgia dominical.
“Esta realidad, de las desapariciones forzadas en la geografía de nuestra entidad, exige de nosotros hacer nuestros esos anhelos y deseos válidos de tantas familias que desean saber sobre ese hijo o hija desaparecidos. No podemos dejarnos llevar por la cultura del descarte como lo llamó el Papa Francisco”, señala el documento difundido por la diócesis.
El obispo llamó también a generar conciencia sobre la violencia y advirtió que no habrá paz mientras la sociedad permanezca indiferente ante el sufrimiento de quienes buscan a sus familiares.
Aseguró que es necesario visibilizar y rechazar las distintas formas de violencia, así como encontrar alternativas para enfrentarlas y recuperar la capacidad de conmoverse ante el dolor ajeno.
Como ha informado Quadratín, el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas se conmemora cada 30 de agosto.
En Guerrero, colectivos de familias que tienen personas desaparecidas preparan diversas actividades para exigir su localización y mantener vigente su búsqueda.
El Centro de Derechos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello advirtió que las desapariciones en Guerrero aumentaron 44.3 por ciento en los últimos seis años.
De acuerdo con sus cifras, en 2020 se tenían registradas tres mil 247 personas desaparecidas y no localizadas, mientras que hasta el 21 de agosto de este año la cifra asciende a cuatro mil 685 víctimas.