GUANAJUATO, Gto., 11 de octubre de 2019.- La tradición oral guerrerense materializada en su artesanía, y el ícono de la lengua española se unieron esta mañana en la presentación de los libros El Arte de Olinalá y Don Quijote de la Mancha, el Quijote suriano.

Se trata de dos libros que el gobernador Héctor Astudillo Flores presentó en el Museo Iconográfico del Quijote, como parte de la muestra guerrerense durante la 47 edición del Festival Internacional Cervantino y en el cual, Guerrero es el estado invitado.

El Arte de Olinalá

Historias, narraciones, y memoria de un pueblo fueron reunidos por Lourdes Hernández Beltrán en el libro El Arte de Olinalá.

El gobernador expresó durante su intervención, que el arte de Olinalá, municipio ubicado en La Montaña, tiene influencia asiática, no obstante que es una tradición que identifica a la cultura guerrerense con sus tradicionales cajitas impregnadas de esencia del árbol lináloe.

Astudillo Flores valoró los procesos de producción que los artesanos utilizan y han heredado durante varias generaciones, desde la fusión de diversas culturas.

El sincretismo cultural, resultado de la fusión y cosmogonía de dos culturas, permanece en los glifos de las piezas elaboradas por manos artesanas en las cajas y bules de Olinalá, expresó por su parte el pintor Bernardo Rosendo Ponce, quien explicó los asistentes el cuidadoso proceso de elaboración de lacas y su herencia histórica y cultural.

Indicó que existe una raza mestiza que acrecentó la riqueza artesanal con el uso de materiales ancestrales, resultado de la conservación de técnica de pueblos originarios.

En tanto el diputado local de Guerrero, Héctor Apreza Patrón, comentó que sus paisanos, pues él es oriundo de Olinalá, reflejan melancolía, alegría y esperanza; dijo que es necesario preservar la cultura del pueblo para continuar promoviendo el alma de Guerrero.

El Quijote suriano

El segundo libro, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, editado por Fábrica de Letras, fue comentado por su editor Arturo Martínez Nateras, quien reconoció el interés del gobernador Héctor Astudillo en promover una cultura histórica y literaria, a partir de la invitación del Festival Internacional Cervantino a Guerrero.

El mandatario sostuvo que “como toreros, nos cubrimos con el manto de esta obra maravillosa de Miguel de Cervantes Saavedra, que como ya se ha dicho, es para la eternidad”.

Añadió que la obra de Cervantes une mundos y hermana, e indicó que a Guanajuato, Michoacán y Guerrero los une el haber hecho patria. “Hay que recordárselo al país permanentemente dónde se hizo patria: en Guanajuato, Michoacán y en Guerrero”, enfatizó.

“Hoy nos reímos del sistema leyendo a Cervantes. Es un libro especial que ganó el premio infantil y juvenil con la FILIJ (Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil), único en el mundo reconocido por sus ilustraciones”, intervino el editor, quien afirmó que al leer a Cervantes en un mundo en crisis, en una crisis peor, uno encuentra semejanzas y sobre todo ridiculeces. “Cervantes ridiculiza, es una de sus peculiaridades”, aseguró.

Martínez Nateras relató que a México llegaron cinco ejemplares de El Quijote de contrabando, “como llegaba la mayoría de los libros de España”, entre los que estaba uno de modismos, otro de desusos y un diccionario de refranes para ayudar la lectura de la obra de Miguel de Cervantes Saavedra.

Mientras que el diputado presidente de la Comisión de Cultura en el Congreso de Guerrero, Arturo Martínez Núñez, habló de la importancia de la identidad y cómo el esfuerzo editorial trasciende mucho más tiempo que la infraestructura.