MORELIA, Mich., 3 de julio de 2020. — A lo largo de 17 años, Luz María ha dado la batalla en contra de un cáncer que no se ha ido por completo. En ese tiempo, ha recibido sus medicamentos y una atención adecuada hasta hace dos meses que la lucha no sólo es contra la enfermedad, sino por conseguir los medicamentos que requiere para seguir viviendo.

Es derechohabiente del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), ya que es viuda de un docente que le heredó ese beneficio, pero en abril pasado las cosas comenzaron a cambiar en la unidad médica que le corresponde.

Actualmente la atienden por un tumor en el Hospital De Alta Especialidad del ISSSTE, Morelia.

“Desde hace 17 años está librando una difícil lucha contra el cáncer, durante todo este tiempo nunca le había faltado su tratamiento por parte del ISSSTE, con los gobiernos corruptos sí había medicina, ahora con los honestos no hay”, lamentó Adriana, su hija, quien se encarga de atenderla.

Lo esencial que no tienen en el ISSSTE, en Charo, para pacientes como ella, es una quimioterapia tomada que se llama capecitabina, aunque de seis medicamentos que requiere para su tratamiento, sólo le han entregado dos.

“La verdad los doctores son de lo mejor, el problema es que la farmacia está completamente sin medicamento, de seis medicamentos diferentes que necesita solo dos le dieron, y me la paso marcando al ISSSTE de Morelia pero nunca contestan”, comentó Adriana, al reconocer la vocación del personal que atiende a su madre.

“Nosotros por nuestra cuenta la estamos comprando pero puede llegar a costar hasta 27 mil pesos por caja”, y no es solo es el precio, puesto que Luz María “está en una etapa muy difícil y solo eso (la capecitabina) hace que el tumor no crezca de manera acelerada”, compartió.

El llamado de la familia es que se atienda el desabasto de medicamentos, en especial para los padecimientos más graves, puesto que a pesar de las denuncias interpuestas ante el propio Instituto, no se han tomado las medidas para revertirlo, y el tumor crece tanto como la desesperación.

Aquí la nota.