CIUDAD DE MÉXICO, 19 de diciembre de 2016.- A 12 años de distancia de un Informe del Relator Especial para los Derechos Humanos, la discriminación, la exclusión, la pobreza, la desigualdad y la falta de un acceso real y efectivo a la justicia, siguen siendo algunos de los factores que integran la compleja realidad con la que cerrará 2016.

A las que miembros de pueblos y comunidades enfrentan de manera cotidiana en el país, según en voz del presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, que más bien pareció un reclamo.

Al atestiguar recientemente en la Entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2016, el Ombudsman nacional coincidió que las situaciones evidenciadas en dicho informe, así como los postulados posteriores, de más de un modo continúan siendo vigentes.

Este panorama para los mexicanos indudablemente sería más adverso si las conquistas y avances que los derechos humanos han concretado como consecuencia de las luchas sociales, y del trabajo intenso, consideró González Pérez.

Ante el Presidente de la República, el titular de la CNDH conminó a visibilizar, entender y procurar dar respuesta a las demandas, necesidades y problemas de sectores de nuestra población.

Como individuos y sociedad, exhortó a aprender y obtener si reflexionáramos y pudiéramos llevar a la práctica lo que significan conceptos tales como: tolerancia, inclusión y no discriminación, mismos que tienen una importancia fundamental en el ámbito de los derechos humanos.

“La intolerancia, la discriminación y la exclusión llevan implícito el negar la condición plena de persona a quien piensa o es diferente a nosotros, lo cual imposibilita el diálogo y el entendimiento, abriendo la puerta a la violencia y el ejercicio de la fuerza”, puntualizó el defensor de los derechos de los civiles.

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