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ACAPULCO, Gro., 30 de agosto de 2026.- Unas 40 personas de la asociación Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos marcharon la tarde de este domingo por la avenida Costera Miguel Alemán del puerto, para exigir al Estado mexicano que pase de los registros y protocolos a la búsqueda efectiva y localización de las personas desaparecidas.
En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, madres, padres y familiares partieron de la capilla Cristo Rey luego de participar en una misa por sus familias desaparecidas y caminaron por un carril de la Costera hasta el monumento a las Madres Buscadoras, ubicado frente a playa Tamarindos, donde realizaron un acto de memoria, pronunciaron una oración y leyeron un posicionamiento.
La presidenta de la organización, Emma Mora Liberato, agradeció a quienes han acompañado a las familias desde la creación del colectivo y afirmó que continuarán con las búsquedas pese a las enfermedades y dificultades que enfrentan.
“Siempre hemos dicho que no hay ríos ni fronteras que nos impidan el seguir buscándolos, porque nos mueve el amor profundo que sentimos por cada uno de ellos”, agregó.
Mora Liberato explicó que el monumento representa a las madres y familias buscadoras y funciona como un sitio donde pueden encontrarse y acompañarse.
Informó que fue colocada una placa con un código QR que permitirá consultar información de las personas desaparecidas que forman parte de los casos acompañados por la asociación, así como de aquellas que han sido localizadas con o sin vida.
Añadió que dialogan con autoridades para gestionar iluminación en el lugar.
“Esto es nuestro símbolo, es el símbolo de los familiares que no tienen voz y queremos cuidarlo”, señaló.
En el acto participó el sacerdote Jesús Mendoza Zaragoza, fundador de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Acapulco y quien ha acompañado al colectivo desde sus primeros años.
Mendoza Zaragoza recordó que Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos comenzó hace 10 años con seis familias y actualmente agrupa a más de 500.
“Estas víctimas de desaparición van aumentando cada año”, alertó.
El sacerdote explicó que la escultura lleva el nombre de La Esperanza y representa la persistencia de las familias para continuar con las búsquedas, incluso cuando enfrentan enfermedades o cuando alguno de sus integrantes muere sin conocer el paradero de su familiar.
“Hay quienes ya encontraron a sus desaparecidos, pero continúan aquí buscando a los familiares de otros”, destacó.
Mendoza Zaragoza indicó que existen cuatro colectivos dedicados a la búsqueda de personas desaparecidas en Acapulco y llamó a mantener la colaboración entre ellos.
Posteriormente, Sergio Ceballos Asencio leyó a nombre de la asociación el pronunciamiento nacional del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), conformado por más de 90 colectivos de 26 estados del país, tres naciones de Centroamérica y Estados Unidos.
El documento también condena la agresión armada ocurrida el sábado contra Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, en Culiacán, Sinaloa, en la que ella y una de sus hijas resultaron heridas, y exige una investigación pronta, exhaustiva e imparcial.
Las familias advirtieron que buscar a una persona desaparecida no debe convertirse en una actividad que exponga a nuevas violencias a quienes realizan tareas que corresponden al Estado.
El posicionamiento advierte que la existencia de registros no sustituye las búsquedas ni la apertura de expedientes garantiza investigaciones.
En el documento se advierte que las familias exigieron prevención efectiva de las desapariciones, búsquedas desde las primeras horas, investigaciones articuladas con las labores de localización, identificación con certeza científica y justicia sin dilaciones.
El documento recordó que el 11 de mayo de este año la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicó su informe Desapariciones en México, con 40 recomendaciones, en el que señaló entre los problemas persistentes las respuestas tardías, investigaciones fragmentadas, impunidad, crisis de identificación y riesgos para quienes buscan.
También refiere que el Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas adoptó el 19 de marzo una decisión en virtud del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.
Ceballos Asencio llamó a que las autoridades no centren la discusión en diferencias entre instituciones o gobiernos y sostuvo que la prioridad deben ser las víctimas, sus familias, la verdad y la justicia.
“Necesitamos pasar de administrar la crisis a erradicarla; de registrar desapariciones a impedir que ocurran; de recibir denuncias a buscar de inmediato; de abrir expedientes a investigar y sancionar; de una justicia tardía a una justicia efectiva; del silencio a la verdad; y de escuchar a las familias a construir con ellas las decisiones que les afectan”, finalizó.