ACAPULCO, Gro., 11 de abril de 2017.- Como el hijo pródigo que vuelve a casa, el ex alcalde de Chilpancingo Mario Moreno Arcos rindió protesta como nuevo delegado del ISSSTE en Guerrero, acompañado por el propio director general José Reyes Baeza y el líder nacional del sindicato de trabajadores del Instituto, Luis Miguel Victoria.

Pero principalmente fue arropado nada menos que por el subsecretario de Gobernación, René Juárez Cisneros, el gobernador Héctor Astudillo Flores, el diputado local figueroísta Héctor Vicario Castrejón, y el ex secretario de Operación Política del CEN del PRI Manuel Añorve Baños.

Atrás quedaron las versiones de que Moreno Arcos era más aguirrista que el ex gobernador ex priista y ahora hasta ex perredista Ángel Aguirre Rivero, y que sus sus seguidores habrían apoyado al PRD en la elección de alcalde en la capital del estado, que ganó el priista Marco Antonio Leyva Mena.

También quedaron atrás los supuestos amagos, que nunca se confirmaron, del propio Moreno Arcos en el sentido de que renunciaría al PRI.

Ante la plana mayor del priismo, a la que vuelve ovacionado, el nuevo delegado federal del ISSSTE en Guerrero reconoció que el principal reto que asume es fortalecer la imagen del presidente Enrique Peña Nieto. Ah… y también se comprometió a mejorar el servicio a los derechohabientes.

Pero en las filas priistas quedan dudas sobre Mario Moreno. Tanto, que a pesar de que el nuevo representante federal agradeció al gobernador Astudillo Flores, de quien dijo que no tenía la menor duda de que contará con su apoyo y solidaridad, en los círculos astudillistas se tomó a pecho que le haya dicho al gobernador en su discurso “que por instrucciones de mi director general aquí tiene un aliado en esta Delegación del ISSSTE”. Dijo “por instrucciones”, no por convicción propia, se quejan los agraviados.

En cambio, el gobernador Astudillo le ofreció su total apoyo para mejorar los servicios que se brindan en el ISSSTE, y dijo que “el hecho de que Mario Moreno asuma la Delegación fortalece a la Delegación. El ISSSTE sigue siendo un reto para el gobierno federal y para todos los que deseamos que las condiciones mejoren en el país”.

Por su parte, el director general del Instituto, José Reyes Baeza aseguró que es “una mentira” que las dependencias sean privatizadas y garantizó que “seguirá como una institución pública en los próximos años”.

Añadió que el “ISSSTE se está transformando, hay desafíos de alta dimensión, pero la perseverancia de miles de trabajadores logrará que se brinde un mejor servicio”.

La toma de protesta se llevó a cabo en un salón del Centro de Convenciones Acapulco. Después, en otro salón, se realizó un acto masivo con más de 3 mil derechohabientes que recibieron hojas para solicitar créditos personales. Casi un mitin, con tufo de cónclave priísta, con Reyes Baeza, Héctor Astudillo, René Juárez, Héctor Vicario, Manuel Añorve y el flamante delegado Mario Moreno.

Más tarde, el subsecretario de Gobernación, René Juárez Cisneros y el gobernador Héctor Astudillo Flores se reunieron en privado con delegados federales, en la zona Diamante del puerto.

¿Habrá sido para apretar tuercas, ante los tiempos electorales por venir?, se preguntan en los pasillos los que no tuvieron acceso al encuentro a puerta cerrada.