ACAPULCO, Gro., 14 de abril de 2017.- Habitantes del poblado El Treinta y comunidades aledañas fueron testigos de la 51 representación de la Pasión y Muerte de Cristo, escenificado por Luis Felipe Torres Guatemala.

La celebración que se retrasó más de una hora y media, dio inicio minutos antes de las 14:00 horas bajo los imponentes rayos del sol, que no impidieron que los más de tres mil asistentes vivieran otra vez una de las representaciones más emblemáticas del puerto.

La representación comenzó en el toril, donde se realizó la representación de Poncio Pilato, el baile de Salomé, la liberación de Barrabás y la condenación de Jesucristo para crucifixión.

Posteriormente, inició el largo camino sobre los callejones del poblado, para llegar a la carretera federal Acapulco-México, vía que fue cerrada por algunos minutos para dar inicio a las tres caídas.

Los espectadores se encontraban en las orillas de la carretera. Ahí, María fue testigo del sufrimiento de su hijo, pero fue hasta la segunda caída donde pudo llorar y hablar con él.

El recorrido concluyó a las 15:30 horas, cuando Luis Felipe Torres, cansado por cargar su cruz de madera de alrededor de 60 kilos y de los golpes en la espalda, pecho y piernas, llegó al cerro ubicado en la colonia Liconsa,  donde fue la última escena. Los fieles católicos aplaudieron el gran esfuerzo de todos los actores y aplaudieron en honor a Jesús.

Trabajadores de la Coordinación de Protección Civil y Bomberos del municipio vigilaron el recorrido para protección de  los visitantes que se dieron lugar, reportando un saldo blanco, sólo hubo dos atenciones menores a actores, por descompensación a falta de comida y una herida en la planta del pie.