ACAPULCO, Gro., 24 de marzo de 2018.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) verificó la muerte a balazos de tres ejemplares de cocodrilo de río (Crocodylus acutus), encontrados en los márgenes de una poza de agua en el Paraje Palo Gordo, en el municipio de Cuajinicuilapa.

De acuerdo con un boletín, en atención a una denuncia ciudadana por el hallazgo de tres ejemplares de cocodrilos muertos, inspectores de la dependencia acudieron al sitio referido para verificar las causas de la muerte de los reptiles.

Los inspectores constataron que se trataba de dos ejemplares adultos de cocodrilo de río (Crocodylus acutus), en avanzado estado de descomposición: uno de aproximadamente 1.80 metros de largo y otro de 2.30 metros de largo; el tercer cadáver había sido trasladado por personal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) para realizarle la necropsia correspondiente para determinar la causa de su muerte.

De acuerdo con el denunciante, los ejemplares tenían varios años viviendo en este cuerpo de agua y no provocaban daños ni al ganado ni a las mascotas, por lo cual desconoce la causa y motivo por el que fueron sacrificados.

Por lo anterior, los cadáveres de los cocodrilos fueron dejados en depositaría de la Unidad Académica de Veterinaria, perteneciente a la Universidad Autónoma de Guerrero, con sede en Cuajinicuilapa, con fines de investigación y enseñanza.

De acuerdo con la necropsia realizada a los ejemplares, se concluyó que su muerte fue provocada por arma de fuego, ya que en los tres cadáveres se encontró un orificio de bala en el cráneo, así como diversos golpes en el cuerpo que les levantaron la piel. Por tal motivo, la Profepa presentará la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público.

Asimismo se determinó que se trataba de dos machos y una hembra adultos, a esta última, durante la necropsia correspondiente, se le encontraron dentro del aparato reproductor 11 huevos listos para ser depositados.

El cocodrilo de río (Crocodylus acutus) se encuentra enlistado en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-Semarnat-2010, en la categoría de (Pr) Protección Especial, por lo cual de acuerdo con el artículo 420, fracción 5, del Código Penal Federal, la persona que dañe algún ejemplar de especie en riesgo de extinción se hace acreedora de uno a nueve años de prisión.