Lleva DIF Acapulco pláticas de prevención del cáncer de mama
CHILPANCINGO, Gro., 30 de octubre de 2026.- La médica cirujana de Minera Media Luna Margarita Gamboa Santos advirtió que el aumento en la esperanza de vida de las mujeres obliga a prestar mayor atención a la menopausia y a sus efectos hormonales, debido a que actualmente pueden vivir cerca de tres décadas después de esa transición.
Durante el ciclo de conferencias Mujer Integral, convocado por WIM México, Distrito Guerrero, Gamboa explicó que en décadas anteriores la esperanza de vida femenina era menor y por ello había menos mujeres que atravesaban durante largos periodos las consecuencias físicas, metabólicas y emocionales asociadas con la menopausia.
La médica mostró una gráfica con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y explicó que en los años 60 la esperanza de vida de las mujeres rondaba los 54 años, mientras que actualmente supera los 79 años.
De acuerdo con la serie histórica del Inegi, la esperanza de vida de las mujeres fue de 59.4 años en 1960, aumentó a 74 años en 1990, a 77.6 en 2000 y para 2026 se estima en 79.2 años.
Gamboa Santos explicó que la menopausia ocurre generalmente entre los 45 y 55 años y se identifica después de 12 meses consecutivos sin menstruación.
Señaló que una mujer que llega a esa etapa alrededor de los 50 años puede vivir cerca de 30 años más, por lo que consideró necesario dejar de tratar la menopausia como una enfermedad o como una pérdida de feminidad.
Explicó que antes de la menopausia existe un periodo de perimenopausia en el que los niveles hormonales comienzan a fluctuar y pueden aparecer bochornos, sudoraciones nocturnas, alteraciones del sueño, cambios de humor, pérdida de memoria, resequedad vaginal, incontinencia urinaria y mayor riesgo de osteoporosis.
La médica señaló que la disminución de estrógenos afecta funciones relacionadas con los huesos, el corazón, el estado de ánimo y la memoria.
También advirtió que la menopausia no significa el final de la vida sexual y recordó que durante la perimenopausia todavía puede existir posibilidad de embarazo y permanece el riesgo de infecciones de transmisión sexual.
El ciclo se llevó a cabo en el hotel Holiday Inn de Chilpancingo, en el contexto de Octubre Rosa, del Día Mundial de la Menopausia, conmemorado el 18 de octubre, y del décimo aniversario de WIM México, siglas en inglés de Women in Mining.
La representante de WIM México, Distrito Guerrero, Sandra de la Rosa Pérez agradeció el apoyo de Minera Media Luna para la realización del encuentro y señaló que la salud de las mujeres debe formar parte de su desarrollo dentro y fuera de los espacios laborales.
Advierten riesgos por cáncer de mama
En su participación, la médica familiar Olga Baltazar señaló que ser mujer constituye el principal factor de riesgo no modificable para desarrollar cáncer de mama y llamó a identificar antecedentes familiares y cambios en el cuerpo.
Explicó que a ese riesgo se suman la edad, factores genéticos, menstruación temprana, obesidad, sedentarismo, consumo de alcohol, tabaquismo y exposición hormonal.
Baltazar señaló que una de cada ocho mujeres puede desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida y destacó que la detección temprana aumenta las posibilidades de tratamiento.
También llamó a prestar atención a bultos, endurecimientos, cambios en la forma de la mama, hundimientos en la piel, secreciones del pezón e inflamación de las axilas.
La médica insistió en que las mujeres suelen postergar su propia atención mientras cuidan a hijos, pareja y otros integrantes de la familia.
“Primero me tengo que cuidar yo. Si yo estoy emocionalmente bien, voy a poder cuidar a otros”, señaló.
Promueven ejercicio entre estudiantes de Minas
La médica Elia Alejandra Vargas centró su intervención en la actividad física y la prevención de enfermedades metabólicas, cardiovasculares y óseas.
Recomendó realizar alrededor de 150 minutos de actividad física por semana y combinar ejercicios aeróbicos con ejercicios de fuerza para conservar masa muscular y densidad ósea.
Durante su exposición invitó a participar a alumnas de la carrera de Minas de la Universidad Autónoma de Guerrero, quienes asistieron al encuentro, para realizar mediciones de peso, cintura y relación cintura-cadera.
Vargas explicó que estas mediciones permiten identificar factores de riesgo relacionados con obesidad y acumulación de grasa visceral, aunque aclaró que el peso no debe analizarse de manera aislada porque el músculo también influye en la báscula.
También recomendó reducir el sedentarismo, mejorar la alimentación, consumir suficiente agua y mantener actividad física desde edades tempranas para prevenir dependencia y pérdida de movilidad en etapas posteriores.
La especialista señaló que el ejercicio favorece además la salud cardiovascular, metabólica y cerebral, así como el estado de ánimo y la calidad del sueño.
El encuentro reunió a estudiantes, trabajadoras y representantes del sector minero con el propósito de acercar información sobre salud femenina y prevención, con apoyo de Minera Media Luna.