ACAPULCO, Gro., 18 de septiembre de 2019.- La comisionada nacional del Sistema de Búsqueda de Personas, Karla Irasema Quintana Osuna atribuyó a la falta de un método, la desactualización de las cifras en México de personas desaparecidas, pues hasta abril del año pasado se estimaban unas 40 mil.

Añadió que en números, fuera de los países en guerra del mundo, México está por encima en demanda en materia forense, pues informó que en todo el país se estiman al menos 37 mil restos de personas sin identificar.

En declaraciones luego de la inauguración del décimo Encuentro nacional de medicina forense que se desarrolla en este puerto, Quintana Osuna alertó que Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Sinaloa, Guerrero, Veracruz y Estado de México, tienen el mayor número de personas desaparecidas hasta esa fecha.

La comisionada hizo referencia a que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, indicó que hasta abril del año pasado contaba con una lista de personas “sin mayores datos”, por lo cual ahora habrá un registro que podrá ser alimentado no sólo por las fiscalías, sino por las personas que reporten alguna desaparición, independientemente de que haya o no una denuncia.

Dicho reporte, añadió, podrá realizarse por teléfono o Internet sin una denuncia ante las fiscalías e incluso de forma anónima “en las próximas semanas”.

Indicó que la Unidad Especializada para la Búsqueda de Desaparecidos por el período de la llamada Guerra Sucia en Guerrero, acontecida entre 1969 a 1979, comenzó a trabajar en el Archivo General de la Nación (AGN).

Durante su mensaje en el acto protocolario, Karla Quintana reconoció que “los semefos no han sido escuchados”, en referencia a la demanda de familiares que buscan a sus familiares.

Al final, agregó que buscarán dar pasos firmes no sólo porque es obligación como autoridades, sino porque buscan dar una respuesta digna a las personas que la esperan.

Un reto identificar restos

En el acto inaugural, el jefe adjunto de la Delegación Regional para México y América Central del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Martienus de Böer reconoció que definir la cifra de personas fallecidas no identificadas es “un gran reto”.

“La implementación de la Ley general en materia de desaparición tiene sus retos y desafíos, pero permite definir los roles y responsabilidades de las autoridades y de cada institución. El proceso de identificación forense es crucial y debe ser ejecutado con profesionalidad ante la demanda que enfrenta el país para dar respuesta a los familiares de los desaparecidos”, dijo.

Por su parte, el director del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo), Felipe Takajashi Medina admitió que en nueve años las prácticas de la medicina forense han cambiado, pues no eran las adecuadas para llevar un registro post mortem correcto.

“Nos tocó un tiempo complicado, un tiempo sensible a nivel nacional, en el sentido de tener que hacer este trabajo de identificación de cadáveres”, expuso.