Lanza Evelyn estrategia para fortalecer la lucha contra el cáncer de mama
ACAPULCO, Gro., 19 de octubre de 2026.- Beatriz Adriana Plancarte Medina, sobreviviente de cáncer de mama y promotora de la detección oportuna de este padecimiento, murió este Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, después de enfrentar un nuevo cáncer que comenzó en los huesos y posteriormente alcanzó el hígado.
Su primer proceso la llevó a asumir públicamente la enfermedad, someterse a quimioterapias, una mastectomía y radioterapias, superar aquel diagnóstico y compartir posteriormente su historia para insistir en la detección temprana.
Ella era conocida entre el gremio periodístico por su cercanía con reporteros, trabajadores y extrabajadores del periódico El Sur, donde trabajó en horario nocturno casi dos décadas como encargada del rol de publicidad.
Betty Plancarte, como era conocida, comenzó a sentirse mal hace aproximadamente dos años y recibió un nuevo diagnóstico.
Pocas personas supieron de la recaída por cáncer, porque su familia buscó mantener el proceso con discreción y en las esporádicas ocasiones en que acudía a reuniones, citas o festejos, los encuentros con sus amigos de distintos sectores aparecían en sus redes sociales.
Hace unas semanas fue picada por un zancudo y los estudios médicos detectaron dengue.
De acuerdo con información compartida por personas cercanas a su familia, el padecimiento provocó una caída pronunciada de sus plaquetas y una recaída acelerada en su estado de salud.
Los diagnósticos de oncólogos del sector privado y de instituciones públicas coincidían ya en que Betty se encontraba en una etapa terminal, situación que llevó a sus familiares y seres queridos más cercanos a compartir la noticia, que en cuestión de horas comenzó a circular entre sus amistades y el gremio periodístico.
Durante esos años convivió de manera cotidiana con reporteros, fotógrafos, editores y otros trabajadores del periódico, y construyó amistades dentro y fuera del medio.
Amante de los animales, mantenía un vínculo cercano con sus padres, hermanos, sobrinos, primas, primos y amistades.
A raíz de su primer proceso oncológico también construyó relaciones con médicos, enfermeras, trabajadores del sector salud y otras sobrevivientes de cáncer de mama.
“Yo no estoy enferma”
En octubre de 2017, El Sur difundió la historia de Betty Plancarte, quien entonces era su colaboradora, tenía 42 años y había sido diagnosticada con cáncer de mama después de encontrar una bolita en el seno derecho.
La entrevista fue realizada por Mariana Labastida, víctima de la pandemia de Covid 19 y publicada hace exactamente nueve años.
“Yo no estoy enferma”, contó que se repetía para enfrentar el diagnóstico. Una guerrera.
En esa entrevista, se puede leer que los médicos le informaron que ya no había cáncer en su cuerpo y desde entonces se asumió como sobreviviente y promotora de la detección oportuna.
También pidió no tratar a las mujeres con cáncer como bichos raros y llamó a quienes reciben el diagnóstico a no abandonar el tratamiento ni perder el ánimo.
Betty se convirtió entonces en sobreviviente de cáncer de mama
Nueve años después de aquella entrevista y con 51 años, Beatriz Adriana Plancarte Medina murió el mismo 19 de octubre en que se conmemora internacionalmente la lucha contra una enfermedad que ella logró vencer en una primera etapa y cuya prevención se volvió una causa personal.
Desde esa experiencia comenzó a insistir entre otras mujeres en la importancia de la autoexploración, la detección oportuna y, principalmente, en no abandonar los tratamientos médicos.
Cáncer de mama, de las principales causas de muerte
En 2016, Guerrero presentaba una tasa de mortalidad de 11.3 fallecimientos por cada 100 mil mujeres y el Instituto Estatal de Cancerología (Iecan) había realizado 14 mil 467 mastografías.
Nueve años después, las cifras oficiales muestran que el cáncer de mama continúa como una de las principales causas de muerte por cáncer en México.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que durante 2024 el cáncer de mama fue la primera causa de muerte entre los tumores malignos en el país.
Ese año hubo ocho mil 451 defunciones por esta enfermedad, ocho mil 384 correspondieron a mujeres, equivalentes a 99.2 por ciento, y 67 a hombres.
La tasa nacional de mortalidad por cáncer de mama entre mujeres de 20 años y más fue de 18.7 defunciones por cada 100 mil durante 2024.
La mortalidad también aumentó en la última década y pasó de 15.7 defunciones por cada 100 mil mujeres en 2015 a 18.7 en 2024.
En Guerrero, la tasa estandarizada de mortalidad por cáncer de mama fue de 12.7 defunciones por cada 100 mil mujeres de 20 años y más durante 2024, la más baja entre las 32 entidades federativas.
Tlaxcala registró la segunda tasa más baja, con 12.9, mientras Chihuahua tuvo la más alta con 27.6 y Baja California Sur se ubicó en segundo lugar con 24 muertes por cada 100 mil mujeres.
La tasa nacional fue de 18.7. Entre las entidades que superaron ese promedio se encontraron Colima, Coahuila, Sonora y Baja California, con tasas superiores a 22 defunciones por cada 100 mil mujeres.
Diagnóstico y edad
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (Enasem), en 2021 había 14 millones 610 mil 380 mujeres de 50 años y más en el país.
De ellas, 412 mil 369 habían recibido el diagnóstico de algún tipo de cáncer y 176 mil 672 reportaron cáncer de mama.
De este último grupo, 62 por ciento había recibido algún tratamiento médico durante los dos años anteriores y 38 por ciento no lo había recibido.
Entre las mujeres con cáncer de mama, 36 por ciento recibió el diagnóstico entre los 50 y 59 años; 31.7 por ciento, entre los 60 y 69; 17.5 por ciento, entre los 40 y 49; 12.9 por ciento, entre los 70 y 79; 1.4 por ciento, entre los 30 y 39 años, y 0.5 por ciento después de los 80.
Entre quienes recibieron atención, 76.8 por ciento tuvo quimioterapia o tratamiento con medicamentos; 71.8 por ciento recibió radiación o rayos X; 66.1 por ciento tuvo cirugía o biopsia; 51.6 por ciento recibió medicamentos o tratamiento contra el dolor y 50.8 por ciento fue tratado por otros síntomas.
Las estadísticas de mortalidad muestran que el mayor número de fallecimientos por cáncer de mama durante 2024 ocurrió entre mujeres de 50 a 59 años, con dos mil 121 muertes.
Entre las mujeres de 60 a 69 años ocurrieron mil 929; entre las de 70 a 79, mil 405; entre las de 40 a 49, mil 336; y entre las mayores de 80 años, mil 32.
También murieron 483 mujeres de 30 a 39 años y 75 de entre 20 y 29.
Aunque el número absoluto de fallecimientos fue mayor entre mujeres de 50 a 59 años, la tasa de mortalidad aumentó conforme avanzó la edad: fue de 30.6 por cada 100 mil entre las mujeres de 50 a 59 años, 41.5 entre las de 60 a 69, 57.2 entre las de 70 a 79 y 79.6 entre aquellas de 80 años y más.
El informe del Inegi registra que en 2021 había 176 mil 672 mujeres de 50 años y más que vivían con un diagnóstico de esta enfermedad.

