CHILPANCINGO, Gro., 17 de octubre de 2018.- El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza expresó que las mujeres que han sido asesinadas “precisamente no andaban en misa o en la catedral”, aunque matizó que no es una situación generalizada y que hay que estudiar casos como el de la oftalmóloga asesinada en Acapulco.

En entrevista, se manifestó contra el asesinato de mujeres y lamentó que Guerrero se comience a distinguir por ese detalle; dijo que en el fondo aún subsiste el machismo y han tenido que ceder posiciones político-económicas, aunque unos no quieran.

Dijo que ojalá los hechos recientes hagan reflexionar a toda la sociedad y le dé su lugar a las mujeres que valen tanto como los hombres.

Expresó que en algunos casos los asesinatos de mujeres son derivados por su relación con hechos violentos. “Son mujeres (que) por la situación económica tienen que buscar el pan de cada día, y buscando el pan de cada día para ellas (y) su familia encuentran la muerte, van para sobrevivir y desgraciadamente encuentran la muerte, claro no es una situación generalizada”, indicó.

En otro tema, el obispo dijo esperar que las clases y los servicios médicos se reestablezcan luego de que fueron enviados a la Sierra. No obstante, sostuvo que en una reciente reunión que tuvo con “un personaje de estos” le dijo que lo que piden es medicina, pues no hay.

Expresó que ojalá también se reestablezca el transporte pues los víveres han escaseado y se han encarecido. Además consideró que “la lucha se le está haciendo” en la pacificación de la zona serrana y que se espera que la tregua que se había logrado y se rompió nuevamente se dé y se dejen de balear pueblo contra pueblo.