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ACAPULCO, Gro., 28 de agosto de 2018.- El alcalde perredista del puerto, Evodio Velázquez Aguirre reconoció que se cambió a vivir al exclusivo fraccionamiento Joyas de Brisamar, pero negó que se haya enriquecido en el cargo y que sea “un hombre corrupto”, y se dijo víctima de un “linchamiento” y de una “persecución política”.
A través de una serie de transmisiones en vivo en Facebook, desde una oficina en Ciudad de México, Velázquez Aguirre se dirigió a sus seguidores para aclarar las “mentiras que han dado a conocer” sobre su persona y sobre su forma de “actuar como presidente de Acapulco”.
Señaló que hay “una campaña excesiva, un linchamiento político” y una “violencia” para avasallar al municipio, a su gobierno y a él como alcalde.
“Quiero compartir con ustedes mi declaración 3de3, se ha dicho mucho de Evodio Velázquez, de que si se ha enriquecido, de que si he sido un hombre corrupto, de que es lo que han querido hacer en una estrategia fallida de muchos de los que están en contra del gobierno”, expresó.
Agregó que en el documento que tenía en sus manos “pueden mirar cómo llegó Evodio, con qué propiedades, con qué cuentas bancarias, con qué automóvil, él y su esposa. Hoy quiero que la gente sepa el cómo me voy. En 30 días terminaré mi cargo y lo estoy haciendo de frente a la población”.
Más adelante, en otra parte de su mensaje, el alcalde indicó que en su 3de3 hizo constar que ahora vive en el exclusivo fraccionamiento Joyas de Brisamar, pero aseguró que es en una casa que renta y que lo puede demostrar con su contrato.
El perredista aprovechó para solicitar que le adelanten las participaciones federales, que le corresponderían a la siguiente administración que encabezará la alcaldesa de Morena, Adela Román Ocampo, y pidió que se le entreguen 50 millones de pesos para terminar obras, a 20 días de que concluya su periodo.
Velázquez Aguirre dijo que en el Ayuntamiento hay “una situación financiera complicada” que atribuyó “a la falta de fluidez” del dinero y porque el municipio dejó de recibir recursos federales, como sí los recibió su antecesor de Movimiento Ciudadano, Luis Walton Aburto.
Luego arremetió contra el gobernador Héctor Astudillo Flores, quien según dijo, se ha empeñado en ocupar todo el aparato de gobierno, incluidos delegados del gobierno federal, así como diputados locales y federales, para denostarlo y obstaculizar su gobierno.
“Yo pensé que iban a aparar las denostaciones, que iba a parar esta violencia política, que iba a parar esta estrategia que se está fraguando desde hace muchos años desde el poder de Casa Guerrero y con el mismo gobernador Héctor Astudillo”, sostuvo el alcalde.
Indicó que “lo que queremos los acapulqueños es recibir solidaridad del gobernador, no queremos los golpes de un gobernador poderoso que se ha empeñado en hacer del presidente municipal, en poder dañar la imagen del gobierno”.
Se dijo víctima de una estrategia mediática diseñada “desde el poder de Casa Guerrero” y la Dirección de Comunicación Social del estado.
“Hemos estado constantemente en la mira del partido del poder, pedimos que se puedan apaciguar esas aguas, que pensé que después de la elección iban a calmarse estas situaciones, pero no puedo permitir de ninguna manera que se siga dañando mi imagen personal, como padre de familia, como hijo, como esposo, porque los cargos públicos son pasajeros”, expresó.
Velázquez Aguirre hizo “un exhorto respetuoso, institucionalmente hablando, pero lo suficientemente enérgico” al gobernador para que “pare este hostigamiento a mi persona y gobierno, que se calmen las aguas”.
Luego, advirtió que “Acapulco no necesita más violencia, ni Guerrero necesita más violencia” y aseguró que como alcalde siempre ha estado “en el ánimo de construir y no de destruir”, pero ahora no está dispuesto a quedarse callado ni aceptar la estrategia que hoy se está creando.
Asimismo acusó a los líderes sindicales priístas del municipio, “hoy hechos una fiera en Acapulco por cualquier cosa”, de estar detrás de los paros de labores en el DIF municipal y en la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco.
“Cuando no es un actor, es otro que declara, es otro que señala, es otro que insulta, es otro que denosta y sobre todo lo que debe de doler que, como padre de familia lo digo, es que se digan mentiras”, apuntó.
Ya entrado en la confrontación total, el edil perredista indicó que los avances del puerto no sólo se deben a la labor del gobernador o del presidente Enrique Peña Nieto, “es también porque el presidente municipal de Acapulco se puso las pilas, abrió todas las posibilidades para que pudieran haber sido realidad las cosas”.
Reclamó que él “entregó su mano amiga al gobernador Héctor Astudillo y al presidente de la República, no importando desdenes institucionales, no importando que me pusieran en segunda fila o tercera fila, el presidente institucionalmente representando a Acapulco ahí estaba y ahí estará hasta el último minuto”.
Y aunque luego reconoció que sí hubo apoyo e inversión del estado y la federación, dijo que “en el tema de las finanzas de la administración de Acapulco nos dejaron, como se dice comúnmente, morir solos”.
En conferencia posterior en la sede del PRD nacional, Evodio Velázquez repitió lo declarado en sus transmisiones en vivo y afirmó que pareciera que el PRI no le puede perdonar que hace tres años le ganara el municipio de Acapulco.
“Parece ser que fuimos lo único que ganó el PRD, porque todo lo ganó el PRI, entonces, ese pecado no lo pueden perdonar, con todo eso estamos de pie vamos para adelante”, expresó.