CHILPANCINGO, Gro., 23 de agosto de 2016.- El presidente municipal de Tixtla de extracción perredista, Hossein Nabor Guillén, dijo que no se ha partidizado el conflicto por el relleno intermunicipal que se construye en la comunidad de Matlalapa, sino que se trata de un problema político-social del cual ya no hablará más porque quiere evitar más confrontaciones con el gobierno capitalino.

Acompañado por su cabildo, Nabor Guillén afirmó que hay un descontento generalizado entre la ciudadanía de Tixtla, ya que no quiere el basurero en Matlalapa, inconformidad que comparten los integrantes del cabildo, quienes por unanimidad en sesión le dijeron no al relleno intermunicipal.

Aclaró que durante la administración de Edilberto Vega hubo un acuerdo en el que se autorizó la intermunicipalidad entre Chilpancingo y Tixtla, pero dijo que dicho documento no es válido ya que  no fue aprobado en sesión de cabildo de aquel entonces.

Ante esto, el alcalde de Tixtla dijo que “tenemos todo el derecho de decirle no al relleno intermunicipal porque además no se está respetando el pago de licencia de construcción, del pago de uso de suelo y otras cosas nunca nos las consultamos, incluso la obra fue hecha con estas violaciones a la ley por parte del presidente (de Chilpancingo) quien desde un inicio no le puso interés a esto, ya que me recibió para hablar del tema dos meses y medio después de que me lo solicitó y ahora nos quiere echar la culpa a nosotros”.