CHILPANCINGO, Gro. 29 de noviembre de 2014.- Mientras los estudiantes de la escuela rural “Raúl San Isidro Burgos” de Ayotzinapa se vuelcan a las calles para exigir la pronta presentación con vida de sus 43 compañeros, plagiados hace dos meses, los aspirante a docentes han decidido lanzar la mejor consigna en contra de las autoridades “a base de plagios”.

Y es que en el campo de futbol de la normal rural, al menos una treintena de conductores han pasado semanas viviendo en sus unidades, esto luego de que fueran retenidos por activistas de la escuela que los obligan a trabajar como sus choferes particulares.

Tal y como reseña la Asociated Press en un reportaje publicado este sábado, los conductores secuestrados duermen en los compartimientos destinados hasta hace poco sólo al equipaje de pasajeros, secan su ropa en los parabrisas y viven de las migas que los jóvenes proporcionan como alimento.

“Algunos de los choferes llevan más de un mes atrapados en la escuela mexicana, dicen que no pueden abandonar los vehículos porque hay un contrato laboral que los obliga a permanecer en todo momento junto al autobús, que puede valer más de 100 mil dólares. Y en medio de las tensiones por la desaparición y presunta masacre de los estudiantes, las autoridades se muestran renuentes a rescatar a los choferes”.

“Nos dicen que no estamos secuestrados porque podemos salir a pasear o bañarnos en su alberca”, dijo un chofer, que al igual que otros demás se negó a dar su nombre por miedo a represalias. “Pero también los presos en una cárcel tienen derecho a salir al patio o ir al gimnasio y no por eso son libres”, se lamenta.

Conforme a la Asociated Press, los estudiantes de la normal “Raúl San Isidro Burgos” tienen una larga trayectoria de activismo que llega a tornarse violento “califican la toma de los autobuses de una expropiación y dicen que los necesitan para trasladarse a las numerosas protestas que se realizan en el estado de Guerrero” desde la desaparición y probable matanza de sus compañeros en el municipio de Iguala de la Independencia.

“Nos tratan mal, nos gritan y nos intimidan y nos obligan a estar a su disposición para manejar donde ellos deciden”, explica un conductor retenido hace tres semanas quien lamenta “No puedo ir a ver a mi familia. Somos víctimas de una situación que no hemos provocado”.

Es de mencionar que en el reportaje, la Asociated Press percibe la situación de los conductores en Ayotzinapa “sólo un ejemplo de la incapacidad del gobierno de mantener la paz en el estado desde que los estudiantes desaparecieron, supuestamente bajo órdenes de un alcalde (José Luis Abarca Velázquez) cuya policía corrupta los entregó a narcotraficantes”.

El campo de futbol se ha convertido en un estacionamiento no sólo para los autobuses, sino también para camiones de carga que transportaban Coca-Cola y productos lácteos, mismos que han sido apropiados por los normalistas o comercializados en tiendas locales.

Reporteros de la Associated Press descubrieron a los conductores retenidos mientras reportaban sobre los estudiantes desaparecidos, y tuvieron que hablar con ellos rápidamente antes de que los estudiantes los sacaran del lugar. Un conductor advirtió a los periodistas: “¡Váyanse, si los ven aquí les van a romper esa cámara!”.

“Un par de estudiantes se acercó a los reporteros cuando salían del terreno. ‘¿Quién les dio permiso para estar aquí?’, preguntaron con tono molesto” resume la agencia de noticias estadounidense al añadir que los conductores no reciben honorarios “mientras están cautivos. Aunque los estudiantes han prometido darles dinero cuando los liberen, los conductores dicen que si reciben algo no se acercará a sus ingresos de casi 20 mil pesos mensuales”.

“‘Llevo un mes sin recibir un cheque. Tengo que pedir una línea de crédito que no puedo pagar’, dijo un conductor más, quien estaba sin camisa porque había lavado a mano la única que tiene. ‘Me están arruinando'” reporta la Asociated Press.

Fuente original:
http://www.eluniversal.com.mx/estados/2014/choferes-retenidos-por-estudiantes-viven-en-autobuses-1058117.html