CHILPANCINGO, Gro., 8 de septiembre de 2019.- El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza expresó que el gobierno federal y “la cacaraqueada” Guardia Nacional deben poner orden y disciplina a los grupos de civiles armados que se dicen autodefensa o comunitarios pues consideró que su operación evidencia acuerdos con algunos órdenes de gobierno.

En declaraciones este domingo recordó que él siempre ha dicho que muchas de las autodefensas están al servicio del crimen organizado y resaltó que actualmente ante la baja en la siembra de amapola y el tráfico de la goma de opio se dedican a otras cosas ilícitas como el secuestro y robo y es donde se debe poner atención.

Dijo que se ve que hay acuerdos con los gobiernos y puso como ejemplo a la Tecampanera de Teloloapan quienes ya se ampliaron a dos pueblos más sobre la carretera y a los que invadieron los pueblos de la sierra de Leonardo Bravo y nadie los quitó.

“Nadie los mueve, nadie los quita y entonces suena como que hay ciertos arreglos y ojalá que esto por lo menos a nivel federal alguien pueda poner una solución”, dijo.

El obispo reiteró su crítica a la Guardia Nacional pues dijo que no se sabe sin son civiles o militares y la protección de civiles le corresponde a la autoridad y por ello la población civil no debe renunciar a su derecho a que las autoridades civiles las protejan.

Dijo que ojalá se insista en su rectitud y honestidad pues, consideró, llegará el día en que les lleguen al precio; además de eso, dijo, tienen el gran defecto de no conocer bien los terrenos lo cual ha sido el éxito de las guerrillas y el propio Ejército.

Por otra parte, se le preguntó sobre la expresión de rechazo hecha por el secretario general de Gobierno, Florencio Salazar Adame, a la elección de los estudiantes indígenas Víctor Manuel Bautista Nieves y Próspero Romero Gerardo como recipiendarios de la Presea Sentimientos de la Nación, a lo que respondió no estar de acuerdo con él pues dijo que con ellos dos se debe de reconocer la dignidad de todos los demás.

Dijo que por lo menos la mitad de los guerrerenses son indígenas y hasta hoy no se les ha hecho justicia por lo que es tiempo de voltear los ojos a ellos y darles la mano porque tienen los mismos derechos.

“Dar este premio a esos muchachos que hicieron su esfuerzo en la medida de sus posibilidades es meritorio, cuántos estudiantes en la ciudad, en las universidades, tienen posibilidades y no las aprovechan, sin embargo, esos jovencitos supieron aprovechar esa poca oportunidad que les dieron y sacaron esos premios importantes, entonces creo simplemente que Guerrero tiene una deuda con esos indígenas y estoy de acuerdo que se les entregue la presea”, dijo.