Instalan centro de mando en zona Diamante de Acapulco por Trudy
ACAPULCO, Gro., 27 de octubre de 2025.- Directivos y docentes de escuelas primarias dañadas por el impacto del devastador huracán Otis categoría cinco en el puerto, coincidieron en que el restablecimiento de los inmuebles aún no ha concluido.
A dos años del paso del meteoro que cambió para siempre la vida de los acapulqueños, las secuelas siguen presentes en las aulas, los techos y los patios escolares, recordando la magnitud del desastre natural que azotó con fuerza la costa guerrerense el 25 de octubre de 2023.
Tan sólo en la primaria federal Alberto González Valle, ubicada sobre la avenida Ejército Nacional del fraccionamiento Joyas de Brisamar, representantes de gobiernos federal, estatal e ingenieros de empresas aseguradoras, han acudido al menos en 20 ocasiones para hacer evaluaciones y continuar con la rehabilitación de las instalaciones.
Sin embargo, comentaron docentes que después del embate de Otis, las lluvias torrenciales provocadas por el huracán John en 2024, socavaron un muro recién construido dentro del plantel, provocando grietas en parte del pasillo posterior de un conjunto de salones.
Profesoras y profesores de dicha escuela, consideraron que las condiciones físicas del inmueble ocasionaron una caída drástica en la matrícula, pues de más de 300 alumnos que llegaron a tener en el único turno de la primaria federal antes de los daños por los huracanes, apenas se han inscrito 75 estudiantes en el actual ciclo escolar.
Por el contrario, en la Primaria Tomás Alva Edison, ubicada en la colonia Ampliación Llano Largo, se ha logrado restablecer parte de la barda derrumbada por Otis y elevar el nivel de cuatro salones que resultaron anegados durante las lluvias de John, cuando el agua alcanzó una altura de casi dos metros.
Las mejoras han sido resultado de donaciones y no aportaciones del gobierno, aclaró el cuerpo directivo.
Asimismo, en la colonia Jardín Azteca, maestras y maestros de la Secundaria General número Tres Aztécalli advirtieron que persiste el peligro por una barda colapsada durante Otis, lo que debilitó parte del talud y mantiene en riesgo el paso peatonal junto a la barda perimetral del plantel.
Afirmaron que si bien en este momento están reparando la cancelería, todavía carecen de techumbre en las canchas, el edificio no ha sido impermeabilizado y el riesgo del colapso de lo que resta de la barda perimetral persiste.
En el caso de la escuela primaria María Orozco de Marrón ubicada en la calle Hilario Malpica del fraccionamiento Costa Azul al que asisten aproximadamente unos 500 niños, hubo daños en el techado de la cancha y una barda.
En este inicio de ciclo escolar, el plantel mantiene aún trabajos de rehabilitación lo que ha ocasionado que las clases presenciales se redujeran en todos los grupos.
El 50 por ciento de alumnos asiste normalmente los lunes y miércoles, otro 50 por ciento acude los martes y jueves, mientras que los viernes no hay clases.
Sin embargo, se dio a conocer que desde hace una semana hubo una suspensión de clases hasta nuevo aviso, debido a las maniobras intensivas que se llevan a cabo.
Dos años después de esta tragedia, la comunidad estudiantil del puerto continúa enfrentando las secuelas con determinación.
Niñas, niños y jóvenes asisten a clases entre obras inconclusas, bajo lonas improvisadas y en espacios que aún muestran las marcas del desastre, pero con el mismo deseo de aprender y salir adelante.
