Acerca DIF Acapulco atención médica gratis con apoyo de IECAN y Similares
ACAPULCO, Gro., 28 de octubre de 2026.- Semitas de requesón con piloncillo, amargosas de ajonjolí y azúcar, cuernos, muñecos, muñecas y panes con calaveras comenzaron a salir de los hornos de La Chilapeña para formar parte de las ofrendas de Día de Muertos en escuelas y viviendas de esta ciudad.
La panadería, ubicada en la calle Río Lerma de la colonia Hogar Moderno, mantiene en el puerto la elaboración de pan estilo Chilapa, una tradición gastronómica de la región Centro de Guerrero que durante estas fechas se incorpora a los altares que las familias preparan para recordar a sus difuntos.
El encargado de La Chilapeña, José Guadalupe Felipe Hernández informó que desde este martes comenzaron los primeros pedidos, principalmente de piezas pequeñas solicitadas por maestros y padres de familia para las ofrendas escolares.
“Ya empecé ayer (martes), gracias a Dios, empecé a hacer un poco de estos minis que estoy haciendo, que ya los están pidiendo los maestros, a los padres de familia para llevar”, expresó mientras preparaba los pedidos.
Con 21 años en el oficio de la panadería, Felipe Hernández explicó que para Día de Muertos conserva las recetas y formas que distinguen a las piezas estilo Chilapa.
Entre la variedad que prepara mencionó volcanes, pan liso, güeras, semitas de requesón con piloncillo, cajas, cuernos, amargosas de ajonjolí y de azúcar, además de muñecos y muñecas cubiertos con azúcar o ajonjolí.
A esas figuras se suma el pan decorado con una calavera, una de las piezas características de la temporada y que termina colocada junto con flores, fotografías, platillos, moles, inciensos y bebidas en los altares dedicados a los familiares fallecidos.
Las ofrendas, como parte de una celebración mexicana en la que confluyen prácticas mesoamericanas de culto a los muertos y otros elementos de la tradición católica reúnen además de alimentos preparados para los difuntos y centran un lugar preponderante en las viviendas donde las familias conservan la tradición.
Felipe Hernández indicó que la elaboración continuará hasta el primero de noviembre, cuando aumentan los preparativos para recibir a los difuntos adultos y las familias completan los altares en sus viviendas.
Aunque la producción aumenta por la temporada, el panadero señaló que las obras que mantienen cerrada la calle Río Lerma han dificultado el acceso de clientes al establecimiento.
Recordó que el año pasado tampoco tuvieron las ventas esperadas y confió en que la demanda de pan para las ofrendas permita mejorar la venta esta temporada.
Felipe Hernández invitó a los habitantes de Acapulco a consumir el pan elaborado en el establecimiento y recordó que La Chilapeña continúa abierta a pesar de las obras, con accesos por la avenida Ejido y por la parte alta de la calzada.