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ACAPULCO, Gro., 19 de septiembre de 2025.- La ambientalista Kay Mendieta Marsalis informó que las obras de remodelación del Jardín Puerto serán suspendidas temporalmente, y que se propondrá la demolición de 17 locales, con el objetivo de cumplir la propuesta de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, de destinar un 90 por ciento del espacio a áreas verdes y sólo un 10 por ciento a concreto.
En declaraciones a Quadratín Guerrero, Mendieta comentó que este jueves se reunieron ambientalistas e integrantes de colegios de Ingenieros y Arquitectos, con el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez Mendoza.
La ambientalista comentó que le presentaron al funcionario federal planos, áreas destinadas y una propuesta sobre la superficie que le corresponde a las áreas verdes y a las de concreto.
"Para que se cumpla 90 por ciento definitivamente los locales comerciales viejos y abandonados tienen que demolerse debido a que obstruyen la vista y sería ridículo que un espacio público pondere seis locales a toda la comunidad acapulqueña", explicó.
Señaló que, entre los acuerdos alcanzados, se determinó que quedarán las oficinas del MarinaBús, ya que están de acuerdo con el proyecto, así como la taquilla, los baños y lo que fue un restaurante, el cual será destinado para exposiciones culturales y para un teatro al aire libre.
"Queremos que todo lo necesario se haga para que el Jardín del Puerto sea un espacio público, verde, cultural e incluyente, que mantenga el MarinaBús, con los servicios necesarios para el mismo, y un espacio para exposiciones culturales. Que se haga lo que se tenga que hacer, siempre que se respete la propuesta de la Presidenta, de que sea un 90 por ciento áreas verdes y 10 por ciento de concreto”, afirmó.
Kay Mendieta comentó que el acuerdo es que las obras serán suspendidas de manera temporal. Esto podría ocurrir este viernes o el lunes, pero la próxima semana, el director de Fonatur se reunirá con el Secretario de la Marina-Armada de México, quien es el encargado de hacer la obra, para ajustar el proyecto y cumplir con el compromiso.
Después de esa reunión, se volverán a reunir con los ambientalistas, la comunidad cultural, ingenieros y arquitectos para continuar con los acuerdos y presentar las adecuaciones necesarias para seguir adelante con las obras.
"Tiene que demolerse para recuperar la 'ventanita ecológica', la vista al mar, y privilegiar a todas las personas que vayan a disfrutar de este espacio. En eso quedamos”, dijo y añadió: “Nosotros salimos muy contentos de la reunión, sobre todo porque enfatizamos que no somos un colectivo que simplemente se queja", puntualizó”.
Recordó que cuentan con 135 cartas que fueron entregadas a Fonatur, las cuales datan desde 2011. "Fue un proceso legal para que se le quitara a API la concesión y se revocara para que el espacio regresara al municipio. Esto no es algo que surgió ayer", comentó.
Añadió que "aclaramos muy puntualmente que la expresión de que esto estuvo abandonado no es correcta. Estuvo en un litigio, y fuimos muy respetuosos de los tiempos que marcó la autoridad. Una vez ganada la batalla legal, insistimos en que ese espacio es el Jardín del Puerto y que es de la comunidad desde 1940".
Cuando fue cuestionada sobre la demolición de los 17 locales, dijo que forma parte de la suspensión temporal, ya que no quieren que la inversión en la rehabilitación de los locales antiguos sea un obstáculo para la cancelación de la obra.
“Lo que no queremos que suceda es que pase más tiempo y digan, bueno, ya que hemos invertido tantos millones en concreto, no los podemos demoler. Esta es una solicitud permanente", aseguró.
Reconoció que, con las adecuaciones y el proyecto entregado por los ingenieros y arquitectos, han destinado el 10.5 por ciento del total del área para concreto y oficinas.
"Se presentaron todos los planos con los números bien detallados, los mismos que fueron entregados por la ASIPONA y Fonatur. Esto no es algo que hayamos inventado.
Así se puede ver que, al conservar sólo lo que corresponde al MarinaBús, los servicios y el espacio cultural, se garantiza el cumplimiento del proyecto. Por eso es importante que las obras se detengan para permitir la demolición de los locales comerciales, ya que, si no se hace, no se podrá recuperar la ventanita ecológica, la vista al mar y, sobre todo, no se cumpliría con el compromiso público que asumió la presidenta", sentenció.