IGUALAPA, Gro., 10 de enero de 2019.- Habitantes de la comunidad indígena mixteca Llano Grande de Juárez, ubicada a hora y media de esta cabecera municipal, desde hace casi un mes viven en la incertidumbre, por lo cual instalaron filtros de seguridad para revisar a los automóviles y a quienes ingresan o salen de esta población serrana.

En la primaria, la telesecundaria y el telebachillerato, no se han reanudado las clases después de  que el 15 de diciembre un grupo de personas armadas que era encabezado por mujeres indígenas de una comunidad de Cochoapa El Grande, llegó a Llano Grande de Juárez y privó de su libertad a Leonardo ‘N’, quien fue confundido con uno de sus hermanos, mismo  que junto a otro joven de nombre Josué, deben varias hectáreas de su cosecha de amapola a las mixtecas.

El joven Leonardo, fue liberado, luego de que sus familiares entregaron 300 mil pesos como abono de la deuda de su hermano, de quien no se ha precisado el nombre, y también porque su padre junto al de Josué,  acudieron a firmar un acuerdo a Llano Grande de Juárez con las mujeres campesinas de Cochoapa El Grande que demandan 2 millones 400 mil pesos en presencia de  la comisaria municipal Antolina Basurto quien, también signó dicha acta.

Hace unos días al ver que no se cumplía el acuerdo, el grupo armado de Cochoapa El Grande, encabezado por las campesinas, volvió a irrumpir y se llevó cautiva a la comisaria municipal Antolina Basurto quien también fue privada de su libertad y después liberada en el cerro de  La Gloria donde la dejaron maniatada, luego de que el pueblo y familiares de los jóvenes involucrados en el conflicto se cooperaran y entregaran otro abono a sus captores.

Los familiares de los jóvenes que no pagaron la producción de la amapola ya pusieron en venta sus propiedades para pagar la deuda. Sin embargo los pobladores de Llano Grande de Juárez temen que el grupo de mujeres y sus protectores regresen.

Los habitantes de Llano Grande de Juárez se organizaron, se armaron  y colocaron filtros de seguridad para defenderse del grupo liderado por las agricultoras de Cochoapa El Grande; mientras tanto no hay clases en las escuelas y son revisadas todas las personas que ingresan y salen de la población.  

La policía militar patrulla con corporaciones municipales y estatales ciudades como Ometepec, y municipios de la franja costera como Cuajinicuilapa, Florencio Villarreal y San Marcos. No obstante, Igualapa y sus comunidades no son favorecidas con seguridad castrense.