TIXTLA, Gro., 31 de octubre de 2019.- Desde la madrugada del martes, productores de flor de cempasúchil y de terciopelo, peinan los sembradíos para cosechar su producto logrado en más de tres meses de trabajo; este año los campesinos se enfrentaron a la falta de abono y a la lluvia.

A pesar del arduo trabajo de los productores, un rollo de flores cuesta entre 50 y 60 pesos a mayoristas, quienes logran revenderlo hasta en 100 pesos en otros municipios de la entidad.

Mientras corta las flores para armar los rollos que venderá, Teodoro Hernández Cantor relata que desde hace 30 años era beneficiario del programa de fertilizante, sin embargo, este año ya no lo tuvo y se vio en la necesidad de comprarlo, lo que significó que su siembra fuera menor por la inversión que tuvo que hacer.

Dijo que él participó en las protestas que se llevaban a cabo en las dependencias de gobierno en Chilpancingo, pero se rindió al ver que el ir y venir sólo representaba un gasto y no lograban nada.

Consideró que probablemente habrían alcanzado insumos porque las bodegas estaban llenas, sin embargo, hubo quienes “se pasaron de confianza” y afectó al resto; dijo en referencia a los saqueos que sufrieron.

También mostró unas flores que se oscurecieron por la lluvia pues “se queman”; afortunadamente, dijo, la lluvia se detuvo y la flor se logró.

Rufino González Crispín relata que fue a mediados de julio cuando se tiró la semilla, y de ahí el trabajo no para, pues se tienen que trasplantar, regar y cuidar de las plagas.

Dijo que comenzaron la cosecha a las 3 de la madrugada del miércoles, pues la flor debe estar fresca cuando es cortada; cuando se calienta se detienen, pero una vez que baja la cosecha continúa. Mientras está el sol sobre las flores, aprovecha para sacar semillas de estas, que serán utilizadas el próximo año.

De acuerdo con lo informado les han pedido los rollos en 50 pesos, sin embargo, para ellos lo justo, por lo menos, sería en 60 pesos. Recordó que el año pasado las personas que se la llevaban por mayoreo lograron venderla hasta en 100 pesos, el doble de lo pagado.

“Ellos sólo por trasladarlo ya las dan a otro precio”, dijo.

Antes del Día de Muertos los campesinos tienen tres días para poder sacar su producto y venderlo a un precio considerable, por lo que el trabajo no para.