ACAPULCO, Gro. 19 de diciembre de 2014.- Luego de haber permanecido casi una hora retenido por encapuchados y normalistas, el presidente municipal de Acapulco, Luis Walton Aburto, desestimó el incidente e hizo un exhorto para que los vacacionistas acudan al puerto durante este periodo invernal a fin de potenciar la economía guerrerense.

 

“El turismo aquí puede venir, tiene toda la seguridad, no hay ningún problema para que vengan. De hecho, invitamos a que vengan a Acapulco para gozar de este clima envidiable que tenemos”, expuso el alcalde acapulqueño en conferencia de prensa, donde añadió que lo increparon “precisamente porque soy el alcalde de Acapulco” y buscan soluciones a sus problemas.

 

“Quiero pedir a toda la gente del Distrito Federal, del Estado de México, de Puebla, de todos lados, que la mejor manera con la que pueden ayudar en Acapulco, que lo necesitamos, es que vengan” precisó.

 

Y es que pasado el mediodía, un grupo de normalistas de Ayotzinapa e integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, en su mayoría encapuchados, retuvieron al alcalde Luis Walton, cuando se disponía a abandonar el Centro Internacional Acapulco después de encabezar el arranque del Programa de Atención al Turista con motivo de fin de año.

 

Tan pronto como los inconformes divisaron a Walton, le cerraron el paso a su vehículo con autobuses de pasajeros. Al Momento Noticias reporta que “le bajaron el aire a las llantas, para impedir su avance”.

 

Al percatarse de lo que ocurría, el alcalde de Movimiento Ciudadano ordenó a su personal de seguridad no intervenir, por lo que permaneció atrapado en el interior de su camioneta mientras los normalistas y los integrantes de la CETEG realizaba pintas sobre su vehículo con las leyendas “asesino” y “Ayotzi vive”.

 

Los inconformes sostuvieron que no darán tregua en sus movilizaciones y reiteraron su exigencia de la presentación con vida de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre, en Iguala, Guerrero.

 

Estos acontecimientos generaron caos vial sobre la costera Miguel Alemán, a donde acudieron policías federales para desplegar un operativo a fin de agilizar la circulación de vehículos, pero sin tratar de intervenir para rescatar al alcalde.

 

Después de casi 50 minutos acorralado y tras dialogar con sus agresores, Walton Aburto se marchó en un Jetta color blanco, sin placas, mientras agentes de la Gendarmería y la Policía Federal monitoreaban la zona sin intervenir en la confrontación.