MÉXICO, DF. 25 de diciembre de 2014.- En medio de un mensaje de esperanza por la Navidad, la Arquidiócesis Primada de México se sumó al reclamo contra la violencia e inseguridad en este país por la desaparición del sacerdote Gregorio López Gorostieta, conocido como el “padre Goyo”, registrada el pasado 21 de diciembre en Ciudad Altamirano, Guerrero.

 

Excélsior publica que, según la versión de la Iglesia, el padre Gregorio se dirigía al seminario cuando fue interceptado por un grupo de hombres armados y a partir de ese momento “ya no se supo nada de él, y sólo se encontró su camioneta abandonada”.

 

Al oficiar en ausencia del cardenal Norberto Rivera Carrera la misa de Navidad de este jueves 25 y durante su sermón, el canónigo de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, Julián López Amozorrutia, expuso que la sociedad no puede ignorar “los momentos dramáticos” que atraviesa México.

 

“Hace apenas unas horas nos enterábamos que unos desconocidos entraron a un seminario donde se forman los sacerdotes, un seminario sencillo donde hay gente muy buena, lo sé porque los conozco; allí fueron a robarse a un sacerdote. Lamentablemente esto no deja de ser una nota más entre muchísimas que de manera constante en nuestro país están clamando por justicia y por verdad”, dijo desde el altar mayor de la Catedral.

 

Durante esta ceremonia solemne por la Natividad de Jesucristo, el presbítero urgió a los habitantes de México a tomar la festividad como una señal de esperanza y de “perdón”, pero también, a no olvidar la responsabilidad de exigir justicia.

 

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