CIUDAD DE MÉXICO, 13 de agosto de 2018.- La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) hace un llamado para frenar a los vehículos ‘chocolates’ lo que consideran una de las principales amenazas de la industria automotriz.

Al considerarla como fundamental para el desarrollo económico del país, la organización empresarial exige contrarrestar la tolerancia del contrabando de vehículos, la permisividad de los gobiernos para su circulación y los recurrentes programas de regularización, así como defender una normativa fortalecida ante el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

De acuerdo con el documento que titularon Sector automotriz: Liderazgo económico en riesgo, los empresarios exaltan que este representa casi el tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, y que provee empleo a casi dos millones de personas, que recibe más inversión extranjera directa que cualquier otra industria en México, detallando además que cuatro de cada 100 vehículos que se producen en el mundo son ensamblados en México.

“Somos el mayor productor de vehículos en América Latina y el séptimo del mercado mundial. Sin embargo, durante el último año, la industria automotriz de México ha sufrido fuertes golpes. En el primer semestre de 2018, la venta de autos ligeros disminuyó en un ocho por ciento y la venta de vehículos pesados decreció en un nueve por ciento. Las tres marcas con mayor presencia en México también experimentaron una caída considerable en sus ventas: 16 por ciento para Nissan, 13.2 por ciento para General Motors y 22 por ciento para Volkswagen”, refiere el escrito.

“Este panorama adverso se puede explicar por varios factores, especialmente la incertidumbre asociada a la renegociación del Tratado de Libre Comercio y las elecciones en México, y por otro lado, en el aumento a las tasas de interés y la volatilidad cambiaria que impactan directamente las ventas en el sector”, donde añade que se ha padecido el decremento en las ventas del sector automotriz, también está asociado y es consecuencia de decisiones políticas que inciden directa y negativamente sobre la industria.

La Coparmex critica las políticas de regularización de los denominados autos chocolate, internados ilegalmente al país, por lo que alertan que la posible ampliación de la zona franca en la frontera norte como planteó el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, es un foco rojo para la introducción ilegal hacia territorio mexicano de autos chatarra, a los que por su antigüedad y obsolescencia tecnológica, ya no les es permitido circular en los Estados Unidos, compromete la seguridad pública y vial en calles y carreteras.

“No es un asunto marginal: la comercialización de los vehículos chatarra representa el 10.05 por ciento de las ventas totales de vehículos en México, en detrimento de la producción nacional”, indica.

Además refiere que según un reporte de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA), de 2006 a 2008, la venta de vehículos importados usados, sobrepasó las ventas totales de unidades nuevas de todo el país.

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