CHILPANCINGO, Gro., 5 de septiembre de 2019.- Regidores y síndicos del Cabildo de Iguala solicitaron al Congreso del Estado la destitución del alcalde de ese municipio por Morena, Antonio Jaimes Herrera, a quien acusaron de no respetar acuerdos del Cabildo.

Sin embargo, el alcalde Antonio Jaimes aseguró que la petición de los ediles obedece a que él no ha cedido a sus chantajes, entre ellos, un aumento salarial de 50 mil pesos, además de la compra de vehículos y un viaje a Estados Unidos.

La solicitud de destitución contra Antonio Jaimes Herrera llegó al Congreso el 15 de agosto del presente año, en donde ocho de 14 ediles solicitaron a la Mesa Directiva turnar su petición a la Comisión Instructora.

El documento está firmado por los síndicos de Morena: Paula Sánchez Jiménez y Frumencio Ramírez Cardona. Los regidores: Elvia Alicia López Toral, José Ciro Olivares Medina, Tania Fabiola Jiménez Mastache, Rosalba Carreón Vargas, María Félix Román Santana y Paloma Ramírez Vargas.

En el oficio, los ediles argumentaron que el pasado 5 de abril, el Cabildo acordó no aprobar el nombramiento de Concepción Luna Ortiz como secretaria de Desarrollo Social del municipio y, pese a ello, el presidente Antonio Jaimes no respetó el acuerdo.

“Solicitamos turne a la Comisión Instructora esta solicitud de suspensión de mandato al ciudadano Antonio Salvador Jaimes Herrera, presidente municipal de Iguala, por omitir cumplir con la ley y respetar los acuerdos de Cabildo”, expresaron.

Respecto a este conflicto, este jueves el alcalde Antonio Jaimes acudió al Congreso junto a un grupo de regidores de Iguala y se reunió en privado con integrantes de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

Fuentes consultadas indicaron que tres de los ocho ediles que firmaron el documento de destitución, se retractaron del documento bajo la justificación de que fueron engañados; se trata del síndico, Frumencio Ramírez Cardona; y las regidoras, María Félix Román Santana y Paloma Ramírez Vargas.

El alcalde acusó que los demás regidores le exigen un aumento salarial superior a los 50 mil pesos, además de la compra de vehículos especiales y un viaje todo pagado a Chicago, Estados Unidos, para asistir a un evento de migrantes, el cual tendría un costo aproximado de 200 mil pesos.