ACAPULCO, Gro., 6 de julio de 2019.- Al menos 30 organizaciones que integran Alerta Temprana Red (ATR), demandaron a las autoridades federales y al gobierno estatal la liberación de los integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria de la Casa de Justicia de San Luis Acatlán, (CRAC-PC), Eliseo Villar Castillo y Adelaida Hernández Nava.

En un comunicado, el secretario ejecutivo de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem) y vicepresidente del Consejo Federal Ejecutivo Nacional e Internacional del Frente Mexicano Pro Derechos Humanos (Fremexdehu), Julio Mata Montiel, indicó que los policías comunitarios son víctimas de tortura y fabricación de delitos, como represalia por su labor en la CRAC.

Sostuvo que actualmente están amenazados de muerte por miembros del crimen organizado dentro de la cárcel de Chilpancingo, donde encuentran recluidos.

Mata Montiel exigió que una investigación inmediata, exhaustiva y eficaz para sancionar a los responsables, así como adoptar medidas necesarias para preservar la vida y la integridad física de la menor Adeli Samara V., quien vive en la prisión junto a su madre Adelaida Hernández.

Llamó también a implementar medidas cautelares para salvaguardar la vida e integridad de Eliseo Villar, Adelaida Hernández y Adeli, la hija de ambos; así como evitar que Adelaida sea trasladada a las zonas dentro del centro de reclusión en donde su vida corra peligro.

A las organizaciones defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales pidió que en el ámbito de sus atribuciones demanden el rápido cumplimiento de las peticiones al Estado mexicano, ante la gravedad de los hechos.

El texto, con la referencia AU-016-050719-AMEZAS-CRAC-PC-GRO-MX, contiene una descripción de los hechos desde la detención de Adelaida Hernández el 30 de abril de 2015 por policías militares y federales, quien luego de ser amenazada por una reclusa vinculada al crimen organizado en la cárcel de Chilpancingo, fue trasladada al área de hombres, donde permanece.

Eliseo Villar fue trasladado de la cárcel de Acapulco a la de Chilpancingo el 25 de febrero de 2016, donde se encuentra recluido y “hace responsable al Estado Mexicano de lo que le pueda pasar a él y su familia, tiene miedo de que puedan hacerle daño”.