ACAPULCO, Gro., 26 de julio de 2019.- El ex vocero presidencial Rubén Aguilar Valenzuela alertó que la estrategia militarizada y radicalizada del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador no conduce a nada y sólo provocará más muertos, incluso más que en el último año de los sexenios de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa.

En entrevista para Quadratín antes de impartir el curso-taller Cómo enfrentar y comunicar en la crisis, en la Universidad Americana de Acapulco, el también escritor y columnista señaló que la estrategia de seguridad nacional está basada en la acción punitiva de enfrentarse con el crimen organizado, con lógica de guerra, lo cual no es la solución al problema.

En cambio, sostuvo, un plan de seguridad es más complejo e implica muchas cosas, y ejemplificó que en Guerrero, sería una buena opción legalizar la amapola, que hoy en día está en una crisis por la caída del precio, lo que a su vez, significa “legalizar la marihuana lúdica y le estás quitando tramos al crimen organizado, estás desfondando su financiamiento”.

El ex vocero durante el gobierno del presidente Vicente Fox Quesada, también dijo que se requiere una profesionalización de alto nivel de las policías y servicios de inteligencia extraordinariamente capaces, pero insistió que la estrategia militarizada disfrazada con nuevos uniformes a través de la Guardia Nacional, sólo provocaría que la cifra de homicidios dolosos cierre 2019 por arriba de los 34 mil.

Destacó que en el último año de gobierno de Fox el nivel de asesinatos dolosos fue de nueve por cada 100 mil habitantes, siendo el más bajo en la historia de México, “pero en los primeros siete meses del presidente López Obrador, es el más violento de la historia de México, más violento que el ultimo de Peña Nieto, que de Felipe Calderón”.

De las conferencias matutinas del presidente, Rubén Aguilar indicó que es importante que un gobierno tenga un portavoz para que todos los días los medios y la sociedad puedan cuestionar y recibir una respuesta del poder, sin embargo en lo que va del gobierno, López Obrador sólo se está desgastando, contradiciéndose y revela que es un hombre que no conoce el país, con políticas públicas más serias y consistentes.

“En la mañana está diciendo 10 mentiras y 20 afirmaciones que no se pueden comprobar y básicamente no está diciendo ninguna verdad, en el conjunto de esta hora y media, más las mentiras que dice en el transcurso afuera de la conferencia. Un presiente que comunica mentira, que articula un discurso a partir de la mentira y eso le hace daño a él, al país y lo mantiene en una situación de disputa, pero es su decisión y lo quiere hacer, él lo pagara”, sentenció.

Abundó: “Todos los días abre un franco brutal para que la comentocracia critique, porque oferta en esa hora y media un frente fantástico para que sea golpeado, porque se contradice cinco veces, hay unos despachos que miden las intervenciones del presidente, está diciendo más mentiras de las que dice Donald Trump, ya que está diciendo al día, medido por el Washington Post, como nueve mentiras en el conjunto del día, a partir del Twitter”, señaló.

Respecto a las críticas a los periodistas, refirió que el presidente se equivoca con estas descalificaciones, pues “se revela como un hombre que no acepta la crítica, que no respeta la libertad de expresión, la vocación de periodismo; es la verdad, no entiende que el buen periodista no es el que se le dobla, el que lo halaga, sino el que dice la verdad”.

De su curso-taller, el también catedrático de la Universidad Iberoamericana afirmó que el manejo de crisis es un tema importante en el ámbito de la administración pública. “Planteo que la comunicación de gobierno es política pública, en una sociedad mediática como la que hoy vivimos, saber manejar las crisis se convierte en algo absolutamente indispensable para un gobierno en la enorme velocidad que ocurren hoy en los acontecimientos y los acontecimientos vía las redes sociales”, concluyó.