COCULA, Gro., 10 de febrero de 2015.- Luego del secuestro que sufrieran cerca de 20 personas del poblado Nuevo Balsas, a manos presuntamente de un grupo del crimen organizado, los pobladores exigen a las autoridades que también se les brinde seguridad a ellos y no sólo a los empresarios de la mina canadiense ubicada en este poblado del municipio de Cocula.

Una nota de El Diario de Coahuila, señala que los pobladores reprocharon el hecho de que el gobierno estatal abandone a sus suerte a los vecinos acosados por la narcoviolencia, mientras que sede hace cuatro años, proporciona seguridad a los trabajadores de la mina Media Luna, a través de al menos 70 agentes del Instituto de la Policía Auxiliar del estado de Guerrero (IPAE), como parte de un convenio económico con el gobierno estatal.

Luego del secuestro reportado el pasado viernes, los pobladores apoyados por policías comunitarios cerraron las oficinas de la minera canadiense como medida de presión para que los directivos de la empresa y autoridades gubernamentales, se involucren en el tema de seguridad para la región.

Un líder de la policía comunitaria, advirtió que las oficinas de la empresa permanecerán cerradas hasta que el gobierno revierta los efectos de la inseguridad y violencia en la región. Este martes decenas de trabajadores de la minera se regresaron a Iguala porque los pobladores impidieron sus labores.

 

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