IGUALA, Gro., 7 de octubre de 2020.- Desde hace tres años, Floriberta Hernández Marcos fue despojada de su casa y solar que le fue heredado por su madre, en la comunidad de San Miguel Tecuiciapan, municipio de Tepecoacuilco.

Su hermano Artemio, la sacó a golpes y jaloneos y tiró sus pertenencias y ropa al basurero del poblado.

Desde entonces ha luchado legalmente hasta lograr que el Tribunal Unitario Agrario del Distrito 51 haya dado el fallo a su favor y ordenado que se le entregue en inmueble.

Sin embargo su hermano, con el apoyo del comisariado ejidal, Liborio Jiménez Matías, se ha negado a cumplir el mandato legal que fue firmado por el magistrado titular del Tribunal Agrario, Gilberto Suárez Herrera y por el secretario de Acuerdos, Juan Chona Hernández.

Floriberta, ha pedido justicia ante las instancias jurídicas y se la han dado, pero su hermano, en una comunidad en la que los usos y costumbres les dan la razón y el poder a los hombres, se ha negado a entregarle lo que a ella le pertenece.

Ella pidió el apoyo del Comisariado de bienes comunales, Rosendo Aguilar Vázquez y del comisariado ejidal, Liborio Jiménez Matías, pero le ha sido negado. Los hombres no apoyan a las mujeres y estas no son solidarias entre sí.

“En el Tribunal me dicen que ya gané, pero todavía no me entregan mi casa.” Señala triste Floriberta.

Floriberta recibió de su madre un “acta testamento” en la que se establece que ese solar le pertenece a ella. El caso fue analizado y resuelto en el Tribunal, pero en los hechos no, por ser mujer.