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ACAPULCO, Gro., 13 de noviembre de 2025.- Con su libro La carrera más importante de nuestras vidas, la tanatóloga, María Valentina Martínez Olguín busca hacer conciencia sobre la importancia de la donación de órganos pero también compartir una historia de lucha, fe y resiliencia vivida junto a su hijo Mateo, diagnosticado en 2017 con anemia aplásica y fallecido en 2024 tras un accidente de motocross.
Esta tarde, acompañada por unas 50 personas, en Kanoa Park localizado en la zona Diamante de Acapulco, la chef y acompañante oncológica, compartió su experiencia y lección de vida que representa el haber perdido a su hijo mayor de nombre Mateo.
Durante la presentación, moderada por Daniela Soberanis Castilleja, Martínez Olguín relató que el 23 de agosto de 2017 recibió el diagnóstico que cambiaría la vida de su familia y que en sólo 15 días la anemia aplásica de Mateo se volvería severa, por lo que requería un trasplante de médula ósea.
Su esposo, Homero, con un 50 por ciento de compatibilidad, fue el donador en la cirugía hecha el 11 de octubre de ese mismo año.
Mateo permaneció 85 días hospitalizado y regresó a casa el 15 de diciembre para iniciar cuidados intensivos y, en el transcurso de 2018 comenzó una recuperación que le permitió vivir siete años más su vida con normalidad.
Valentina Martínez compartió que el proceso de escritura de su libro, comenzó el 23 de agosto de 2021, cuatro años después del diagnóstico de su hijo, con la intención de hacer conciencia sobre la importancia de la donación de médula ósea y acompañar a otras familias que transitan enfermedades oncológicas.
“El libro fue el cierre de un ciclo. Mateo estaba sano, era un niño feliz. Comencé a escribir con amor, compasión, esperanza y fe”, dijo.
Recordó que el duelo por la enfermedad de su hijo inició con coraje y cuestionamientos, al tiempo de cómo asumieron todos los integrantes de su familia el cambio de los roles cotidianos y la reorganización remando hacia el mismo lado, como equipo.
“Cuando hay un paciente, nuestros ojos están en él, pero ¿qué pasa con el papá, los abuelos, los hermanos? Todos atravesamos el proceso”, expresó.
Tras sobrevivir al cáncer, Mateo continuó su pasión por las motos, las bicicletas y el deporte.
Sin embargo, en 2024, mientras se preparaba para calificar a la competencia de motocross Loretta Lynn’s en Texas, sufrió un accidente en la pista Three Palms, en Conroe, que le provocó muerte cerebral.
A los 14 años, y luego de tres días inconsciente, Mateo falleció el 23 de marzo, rodeado de su familia.
Valentina compartió que semanas antes, ella y sus hijos habían hablado sobre la muerte y la importancia de donar órganos.
Gracias a esa voluntad, Mateo salvó la vida de más de diez personas.
Uno de los receptores fue un niño de tres años en etapa terminal que ha crecido y mejorado su salud, compartió la escritora.
“Mi hijo se fue feliz, haciendo lo que amaba y vistiendo como le gustaba. La vida nos lo prestó siete años más para aprender lo que significa vivir con pasión”, dijo entre aplausos.
Tras la pérdida, Valentina estudió tanatología y creó en enero de 2025 el grupo de apoyo en Facebook, Mamás en Duelo, un espacio para mujeres que enfrentan la muerte de un hijo.
“Mateo se hace presente en mi vida. Cuando creo que no puedo más, algo sucede que me impulsa a seguir. Eso es la fe”, expresó.
La autora llamó a hablar abiertamente sobre la muerte, normalizar la conversación y dejar por escrito la voluntad de donar órganos.
“Si no lo has vivido, no puedes sentir lo que siente alguien que ha perdido un hijo. Pero podemos acompañar desde la empatía”, señaló.
La presentación culminó con la firma de ejemplares y un breve diálogo con asistentes acerca de la importancia del acompañamiento emocional, el papel de las familias durante enfermedades graves y comentarios sobre la donación de órganos en México.