TIXTLA, Gro., 16 de octubre de 2016.- Gran parte de las flores de terciopelo, cempasúchil, morado y otras, que serán colocadas en tumbas y altares el próximo Día de muertos, son cultivadas en Tixtla, donde se cosechan hasta 100 hectáreas de flores y se envían a todo el estado de Guerrero.

En este municipio situado en la zona Centro de Guerrero, diversos campesinos han cambiado el cultivo de maíz por la siembra de flor durante todo el año para diversas festividades del calendario.

En el paraje conocido como Tezoquite, de las 480 hectáreas de tierras de cultivo, 96 se encuentran cubiertas de flores de terciopelo, tapayola, cempasúchil, margaritas, nubes y moraditos, las cuales pronto se ofertarán en diversos mercados del estado.

Para cosechar flores en la temporada de los fieles difuntos, algunos campesinos comenzaron en julio con la siembra de semillas criollas.

Otros, como Adolfo Catarino Dircio, sembraron entre agosto y septiembre. Estas semillas retoñarán y se ofrecerán en noviembre para el Día de muertos y otras en diciembre, para la celebración de la Virgen de Guadalupe.

En el proceso de siembra destaca un hábito ancestral denominado “ayuda a lomo” que consiste en la ayuda mutua entre productores, “trabajo se paga con trabajo”.

Catarino Dircio señaló que cosechar no es garantía de recuperación económica, ya que al no tener un precio fijo ni garantía de venta concreta, la producción de flores se puede convertir en un negocio no rentable.

Los productores de flor desafían sus ganancias con los precios que proporcionan los intermediarios procedentes de Acapulco, de las dos Costas del estado, la Sierra, Tierra Caliente y otros lugares que acudirán a comprar flor.

Sin embargo, como este año y todos los demás, los sembradores no pierden la esperanza y confían en que se venderá toda la flor que cosechan.