Bolivia. La relación complicada

Las políticas exteriores de los Estados individuales deberían desvincularse, poco a poco, de la categoría que hasta ahora ha constituido su eje más frecuente: la de “nuestros intereses nacionales”. Ella tiende más a dividirnos que a unirnos. Cada uno de nosotros tiene algunos intereses específicos. Pero por encima de ellos están los principios que abrazamos.

Václav Havel (Escritor, dramaturgo y político checoslovaco 1936-2011)

Desde 2005, donde se dio un conflicto diplomático entre el régimen de Hugo Chávez en Venezuela y el gobierno encabezado por Vicente Fox en México, no se vivía una crisis como la que está sucediendo ahora entre México y Bolivia. La expulsión de la embajadora al ser calificada desde la presidencia de Bolivia como persona non gratafue la última noticia que tenemos del país latinoamericano. Pese a ello, en esa traslapación de funciones que puede llegar a ser si no desquiciante, al menos inquietante, Olga Sánchez Cordero, quien es Secretaria de Gobernación y no de Relaciones Exteriores (posición que ocupa Marcelo Ebrard) ha declarado que México no piensa romper relaciones con Bolivia. Hay que decir que la embajada de Bolivia en México está casi vacía y quien está a cargo no representa al gobierno actualmente en el poder.

México hizo lo correcto al proporcionarle asilo político a Evo Morales, lo que fue incorrecto (de acuerdo a nuestro particular punto de vista) fue darle un tratamiento de Jefe de Estado y además permitirle hacer política desde México, apoyando institucionalmente incluso sus ruedas de prensa, se sabe que Evo orquestó desde México acciones de resistencia, dando indicaciones expresas a través de llamadas telefónicas. Estas acciones contravenían el Tratado de Montevideo de 1939, que en su fracción V dice:

Artículo 5. Mientras dure el asilo no se permitirá a los asilados practicar actos que alteren la tranquilidad pública o que tiendan a participar o influir en actividades políticas. Los agentes diplomáticos o comandantes requerirán a los asilados sus datos personales y la promesa de no tener comunicaciones con el exterior sin su intervención expresa. La promesa será por escrito y firmada; si se negara o infringieran cualquiera de esas condiciones, el agente diplomático comandante hará cesar inmediatamente el asilo.

Texto que ya habíamos citado en el artículo Revolutum: Latinoamérica en Juego (25 de noviembre de 2019).

No lo sabemos con certeza, pero después de la visita del Fiscal de USA William Barr, Evo Morales salió del país y de acuerdo a algunas declaraciones que se han filtrado, su salida no fue consensuada, se le forzó prácticamente a abandonar el suelo mexicano. Poco después Genaro García Luna era detenido, acción que sin duda le ayuda políticamente al actual gobierno federal. ¿Coincidencia? No lo creo. En política las coincidencias no existen. Aunque oficialmente los temas tratados fueron tráfico de armas y drogas, es difícil de creer que no se le haya informado al presidente de la república de la inminente detención de García Luna, en USA ese tipo de operaciones son cuidadosamente planeadas y se analizan previamente todo tipo de repercusiones, antes de ejecutar una acción.

La canciller de Bolivia está acusando al gobierno mexicano (específicamente a la embajada de México en Bolivia) de darle asilo y protección a “terroristas”. Al menos cinco de los hoy once refugiados, tienen ese status. De acuerdo con la canciller boliviana, Karen Longaric Rodríguez, el gobierno mexicano estaría violentando una decena de tratados internacionales.Actualmente, los exfuncionarios tienen “mandamientos de apremio”, lo que representa órdenes de detención por la comisión de graves delitos, entre ellos instigación a delinquir, sedición y terrorismo, explicó la funcionaria del gobierno interino. Por tratarse de:“un delito de alcance internacional, no son personas que deban beneficiarse con el estatus de asilado, no lo dice Bolivia, lo dicen los tratados internacionales”.

Desde el pasado 26 de diciembre, quien fuera embajadora de México en Bolivia, María Teresa Mercado, y quien ya se encuentra en nuestro país, recibió las copias de los mandamientos de aprehensión en contra del exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana; la exministra de Culturas, WilmaAlanoca, y el director de la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic), Nicolás Laguna.

De acuerdo con medios locales, Alanoca, Laguna y un exjefe del Tribunal Supremo Electoral habrían solicitado el salvoconducto a la Cancillería boliviana para beneficiarse con la protección mexicana, pero no se habría dado curso a la petición debido a que tienen procesos judiciales pendientes en Bolivia.

En el caso de Alanoca se abrió una investigación, luego de que el pasado 9 de noviembre, la policía encontrara bombas molotov en un terreno dependiente del Ministerio de Culturas, explosivos que presuntamente serían utilizadas para generar hechos de violencia en movilizaciones en El Alto y La Paz.En cuanto a Laguna, se le investiga por su presunta participación en el caso del fraude electoral del 20 de octubre, para beneficiar a Evo Morales.

De acuerdo con la Convención Interamericana Contra el Terrorismo, firmada por México y que agrupa una decena de convenios, entre ellos el convenio internacional para la represión de la financiación del terrorismo, aprobada por la asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas, no se deberá otorgar asilo político a personas que tengan una acusación en este sentido.

Respecto a la protección que le brindaron los gobiernos de México, Cuba y Argentina al expresidente Morales, Longaric Rodríguez consideró que se trata “de una estrategia internacional”, para construir un “parafernalia de acosado o perseguido político sin serlo”, ya que su vida nunca corrió peligro, y que “el señor podía transitar las calles de Bolivia con absoluta tranquilidad”.

Sin embargo, apuntó: “él se declaró perseguido político, México lo recogió en un avión oficial y estuvo en fungiendo el estatus de asilado, cuando no había persecución alguna sobre él”.

El actual gobierno de Bolivia está molesto por la clara intervención del gobierno mexicano a favor de Evo Morales y sus políticas. La famosa Doctrina Estrada de no intervención, deja de estar vigente en el momento en que participamos de manera fehaciente a favor o en contra de un grupo de interés.

Esperamos que el mensaje de Olga Sánchez Cordero, sea retomado por nuestro canciller y se busque la salida diplomática a este conflicto. La OEA (Organización de Estados Americanos) de la cual México es un estado miembro, se ha manifestado abiertamente por el reconocimiento del gobierno de facto y la convocatoria a nuevas elecciones, donde participará el MAS (Movimiento al Socialismo) partido de Evo Morales. En Latinoamérica no debemos de dividirnos, solamente juntos logramos generar: Propuestas y Soluciones.   JLG.