CIUDAD DE MÉXICO, 5 de noviembre de 2016.- “Ni una menos pretendemos y por eso defendemos flores que no hay que cortar, aprender a respetar”, clama la intérprete argentina Sol Pereyra en su nueva pista Flores Salvajes, un canto, con fuerza, y su aportación para combatir la violencia de género.

Quien fuera cinco años integrante de la banda de Julieta Venegas y radica desde 2009 en México, afirma, preocupada, vía telefónica, que la violencia de género no es un problema exclusivo de México, que en todo el mundo lo lamentan y sabe de dónde emerge.

“Dentro de las canciones uno utiliza un sentido más poético (‘fuerza oscura’); también, pueden ser cosas más concretas como es el machismo, la desigualdad, la impunidad; socialmente… que el estado o las leyes no condenen cosas tan complicadas y tan jodidas como tratar a las mujeres como objeto y asesinarlas.

“El problema no es sólo llegar al agravio, a la cosa tan horrorosa como lo es asesinar o maltratar a una persona, el tema es que no se condene socialmente la publicidad, por ejemplo, que la televisión, las marcas, imparten todo el tiempo, donde se pone a una mujer para vender como si fuera un objeto, es la primera fuente de violencia contra la mujer”, externa, consternada, Pereyra.

Para la argentina, este tipo de publicidad está totalmente institucionalizada y legalizada y nadie dice ni hace nada al respecto; entonces, a partir de ahí empieza el primer escalón que puede llevar a asesinatos, “hay que trabajar, para mí esa publicidad es parte de la fuerza oscura”.

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