CHILAPA, Gro., 21 de diciembre de 2020.- La muerte volvió a sorprender a los pobladores de la comunidad de Alcozacan. En esta ocasión, dos mujeres y dos hombres indígenas, pertenecientes a la misma familia, fueron privados de su libertad y después localizados muertos a balazos.

María Agustín Chino, Amalia Morales Guapango, José Benito Migueleño y Miguel Migueleño, fueron plagiados el viernes en Chilapa y el sábado, sus cuerpos fueron hallados sobre la carretera Chilapa-Atlixtac en el punto conocido como La Herradura

Este lunes, el pueblo despidió a las cuatro víctimas con una marcha en silencio. Las mujeres portaron pancartas de exigencia de justicia.

Los asesinados eran integrantes del Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), organización que responsabilizó al grupo delictivo Los Ardillos del múltiple asesinato.

En el funeral, se pidió la intervención urgente del gobierno federal para investigar el crimen y el desmantelamiento de esta organización criminal.

El CIPOG-EZ, en un comunicado, aseguró que 22 comunidades de Chilapa se declaran en resistencia civil a partir de este lunes e iniciarán un proceso de reflexión colectiva para definir la vigilancia de sus territorios, que serán resguardados por guardias civiles de la CRAC-PF con filtros de revisión y vigilancia para defender a los pobladores indígenas que han sido amenazados de muerte por el grupo criminal.

En enero de este año, 10 integrantes del grupo musical Sensasion, originarios también de Alcozacan, fueron asesinados en la comunidad de Mexcalzingo.

Este lunes, el poblado indígena volvió a sepultar a cuatro de sus habitantes a raíz de la violencia que han generado Los Ardillos.