“Sospechosismo” en el PAN

El asesinato del secretario general del PAN en Guerrero, Braulio Zaragoza Maganda Villalba, cumplió ayer miércoles dos años sin resolverse.

Se trata de uno de los casos más vergonzosos para la Fiscalía del Estado, ya que todos los presuntos responsables que habían sido detenidos obtuvieron su libertad.

Los hermanos Aldy Manuel y Eder Andy González Rodríguez, así como el actual dirigente del PAN en Acapulco, Benito Manrique Dorantes, enfrentan ahora sus procesos penales en libertad lo que “no significa que estén absueltos”, señaló el hermano de la víctima, Marco Antonio Maganda.

Marco Antonio es el dirigente estatal del PAN, por lo que ya se imaginará cómo está el ambiente al interior del blanquiazul en Guerrero donde reina el “sospechosismo”.

Lo peor es que el fiscal Xavier Olea desde marzo no dice una sola palabra sobre algún avance en el caso. ¿Lo habrá?

 

¿Jiribilla para Leyva?

Otro que cumple años de haber sido asesinado es el ex gobernador José Francisco Ruiz Massieu quien fue ultimado hace ya 22 años en la Ciudad de México, cuando también era secretario general de su partido, el PRI, a nivel nacional.

Como cada año se le rindieron sendos homenajes en Chilpancingo y Acapulco a quien se consideró en vida un visionario con dotes de estadista, de los que poco se dan entre la llamada clase política.

Por cierto que en el que organizó el gobierno del estado, llamó la atención el discurso de Héctor Astudillo quien recordó una frase de Ruíz Massieu: “Chilpancingo quita y pone gobernantes” ¿Lo escucharía el cuestionado alcalde Marco Antonio Leyva Mena?

 

Se va López Rosas

El que está prácticamente con un pie afuera del Ayuntamiento de Acapulco es Alberto López Rosas.

Así lo dejó ver en la conferencia de prensa que realizó para insistir en que el gobierno municipal debe asumir el cobro que le aplica la Secretaría de Hacienda de 48.4 millones de pesos desviados a obras que no beneficiaron a la gente pobre de este municipio durante su gobierno.

Sin duda que Evodio Velázquez debe tomar acciones y cumplir con los cambios que anunció en su gabinete.

Cuando llegó prometió los mejores perfiles y la realidad es que se encuentra entre un tesorero acusado de deber comprobaciones por 148 millones de pesos cuando fue alcalde de Coyuca de Benítez, y un Coordinador de Asesores sancionado por la Auditoría Superior de la Federación.

 

*Quebrada es una columna realizada con aportaciones de los reporteros de Quadratín, previamente verificadas.