TAXCO, Gro., 20 de abril de 2019.- Bajo un fuerte despliegue de seguridad militar se desarrolló la Procesión del Silencio, en un trayecto de poco más de dos kilómetros por las empedradas calles de la Ciudad Luz.

Desde los últimos minutos del viernes y durante los primeros de este sábado de Gloria, encruzados penitentes, ánimas y flagelados acompañaron la marcha de la Virgen de Nuestra Señora de los Dolores, que partió del ex convento de San Bernardino y volvió a ese mismo punto luego de casi tres horas de recorrido.

Entre murmullos, susurros y un ambiente lúgubre, centenares de penitentes y católicos concluyeron el recorrido que finalizó pasadas las 2:00 de la madrugada con un rosario para acompañar a la virgen Dolorosa.

Se trató de la última procesión más numerosa por la Semana Santa en esta ciudad, cuya tradición es el acontecimiento religioso más importante de la región, pues reúne a fieles católicos de diferentes poblaciones cercanas y hasta devotos de otros países.

El paso del contingente conmocionó a los escasos turistas que aguardaron en la calle para observar el fervor con que los taxqueños cumplen promesas, hacen penitencias o pedimentos, mediante el dolor y el sacrificio.

Al concluir la caminata, integrantes de cofradías y agrupaciones de católicos repartieron pan y café a quienes llegaban del recorrido, pues hubo una velación en la iglesia del ex convento.