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ACAPULCO, Gro., 4 de febrero de 2026.- La exsecretaria de Desarrollo Social federal, Rosario Robles Berlanga advirtió que una reforma electoral enfocada en el abaratamiento de las elecciones consolidaría el financiamiento de la delincuencia organizada si no se coloca al centro el combate a la infiltración criminal en las campañas y en los gobiernos locales.
La exfuncionaria durante la administración del expresidente Enrique Peña Nieto, participó como ponente en la sesión del Grupo ACA este miércoles, ante cuyos integrantes aseguró que el eje de cualquier reforma no debe ser únicamente el costo de las elecciones, sino romper el vínculo entre el crimen organizado y la política.
“Abaratar las elecciones, ¿para qué?, ¿para que el crimen organizado siga financiando campañas?, porque ya hay financiamiento ilegal, hay huachicol y recursos ilícitos que entran a los procesos electorales”, señaló.
La también exjefa de Gobierno del entonces Distrito Federal, ahora Ciudad de México, afirmó además que el problema de fondo no es el número de diputaciones ni los mecanismos de representación proporcional, sino impedir que “líderes de cárteles coloquen a presidentes municipales o a funcionarios de seguridad, o que asesinen a quienes no les son funcionales”.
Rosario Robles, quien también fue presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se refirió a los asesinatos de alcaldes Carlos Manzo de Uruapan y Alejandro Arcos de Chilpancingo, así como a la impunidad que los rodea.
Señaló que estos crímenes envían mensajes de control territorial y de miedo a la población. “Del partido que sea, el asesinato de un presidente municipal es un mensaje brutal; no podemos normalizar que el crimen organizado decida quién gobierna o quién muere”, enfatizó.
Llamó a que cualquier discusión sobre reforma electoral y política pública se base en la unidad frente al principal adversario del país. “Nuestro principal enemigo no es la oposición ni el gobierno, es el crimen organizado y cómo se ha apoderado de vastas regiones del país, y en Guerrero esa realidad se vive todos los días”, señaló.
Rosario Robles alertó que el miedo sigue siendo una constante en Guerrero, a pesar de los indicadores de crecimiento económico que se han registrado tras la reconstrucción por los huracanes.
Citó que, de acuerdo con encuestas nacionales, ocho de cada 10 personas en Guerrero se sienten inseguras, lo que impide hablar de bienestar real.
Durante su exposición ante quienes integran el Grupo ACA, recordó que aunque Guerrero muestra un crecimiento económico por encima de la media nacional, se mantiene como la segunda entidad más pobre del país, lo que evidencia que el aumento de indicadores macroeconómicos no se traduce en una reducción de la pobreza ni de la desigualdad.
Rosario Robles subrayó que no puede haber desarrollo social sin seguridad, ni bienestar basado únicamente en transferencias monetarias, porque “no hay crecimiento económico si no hay tranquilidad, si no hay empleo digno y si no se garantiza la seguridad social”.