ACAPULCO, Gro., 5 de septiembre de 2019.- El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob) Alejandro Encinas Rodríguez, señaló responsabilidad de autoridades anteriores en la liberación de Gildardo López Astudillo, alias El Gil, uno de los implicados en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, pero aseguró que “no va a haber impunidad, vamos a conocer la verdad”.

“Habrá forma de castigar a los responsables, pero aquí hay también responsabilidad de autoridades anteriores”, declaró.

En declaraciones previas a la inauguración del foro nacional sobre desplazamiento forzado que se desarrolla en Acapulco, afirmó que la liberación de El Gil “es preocupante pues no se está garantizando la justicia, no sólo para las víctimas, sino que se está generando un estado de impunidad, que es lo que favorece a este tipo de resoluciones”.

“El hecho de que se estén otorgando libertades a los victimarios, a los responsables de esta tragedia, de ninguna manera significa un avance; eso demuestra las enormes fallas del poder judicial y cómo no se toman en cuenta los derechos de las víctimas”, expresó y añadió: “tan grave que están soltando incluso a delincuentes en lugar de castigarlos”.

Informó que comenzó un requerimiento ante el Consejo de la Judicatura y la Fiscalía General de la República para que se revise la actuación del juez y los servidores públicos de la Fiscalía que fueron omisos o que incluso participaron en actos de tortura, para que se les sancione.

El funcionario federal destacó que el acompañamiento a los familiares de los 43 alumnos desaparecidos es parte de la conformación de la Comisión presidencial de la verdad y la justicia en el caso Ayotzinapa.

En otro tema dijo que atender de manera integral a las personas desplazadas por el crimen organizado implica enfrentar a los grupos criminales.

Apuntó que no existen instrumentos para medir el número de familias desplazadas, no obstante, afirmó que se han identificado regiones, entre ellas la Sierra, La Montaña, Tierra Caliente y Costa Grande.

Señaló que Guerrero es una de las entidades más violentas del país y por ende una de las que tiene un gran número de familias desplazadas, y precisó que Acapulco ha sido una región prioritaria dado que aquí confluyen las familias.