CHILPANCINGO, Gro., 23 de septiembre de 2019.- El gobernador Héctor Astudillo Flores aseguró que ya no se permitirá la instalación del retén que hombres armados, autodenominados policías comunitarios, mantenían sobre la carretera federal que va de la capital al puerto de Acapulco, en el poblado Petaquillas, y adelantó que se busca que filtros como ese, que causaban temor, se retiren.

En su discurso este lunes durante la inauguración de la calle Real de la colonia Galeana de Chilpancingo, el mandatario consideró que la ciudad atraviesa por un momento mucho mejor en materia de seguridad porque hay días y semanas que no hay homicidios, y que la inseguridad ha disminuido de una manera verdaderamente notable.

En ese sentido, mencionó que se retiró el retén de Petaquillas porque tenía un enorme rechazo social, y reveló que en una ocasión él circulaba por la zona y “por poco me ponen la metralleta así de frente”. Dijo que causaba temor entre las personas que circulaban por esa zona, “y lo vamos a mantener así porque no es posible que la gente que transita, transite con temores”.

En entrevista posterior, Astudillo Flores informó que los detenidos el viernes el desalojo del bloqueo en Petaquillas, ya fueron liberados, entre ellos el comisario de esa comunidad, e informó que el gobierno estatal colaboró para que no tuvieran problemas mayores.

Recordó que además del retén de Petaquillas, se retiró uno en Petacalco, en Costa Grande, en donde, dijo, inexplicablemente había pobladores de la sierra en el filtro colocado sobre la carretera cerca del mar.

“No es un asunto generalizado, yo creo que hay que irlo midiendo poco a poco, porque tampoco se trata de armar una guerra contra quienes están en las carreteras, hay que verlo con mucha responsabilidad y con previo análisis”, expresó.

El gobernador indicó que con los cuidados correspondientes y con diálogo se tiene que buscar que los retenes que causan temor se retiren, y al preguntarle cómo se determinará cuáles sí y cuáles no, dijo que se debe escuchar el clamor social.

Reiteró que el de Petaquillas en especial tenía un enorme y absoluto rechazo social, y que cuando se desalojó, no existieron comentarios a favor de este en redes sociales. Por último señaló que muchos de los retenes pertenecen a grupos armados, más que policías comunitarios o defensores del pueblo.