ACAPULCO, Gro., 1 de mayo de 2019.- Maestros de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y organizaciones sociales reventaron el desfile oficial por el Día del Trabajo del Ayuntamiento porteño, al irrumpir en el presídium y provocar que los funcionarios se retiraran.

La presidenta municipal Adela Román Ocampo huyó a paso veloz escoltada por policías y efectivos de la Marina, con el pretexto de que tenía una reunión que atender a esa misma hora.

En el acto por el 133 aniversario del Día del Trabajo, también se encontraba el secretario del Trabajo del gobierno del estado, Oscar Rangel Miravete, en representación del gobernador Héctor Astudillo Flores, así como diputados y regidores de Morena y líderes sindicales.

Luego de marchar sobre la avenida Cuauhtémoc y Juan R. Escudero, los maestros de la CETEG y integrantes de organizaciones llegaron a la avenida Costera Miguel Alemán, donde se encontraba el contingente oficial que iba en la marcha del municipio.

Los maestros se incorporaron a la Costera desplazando la marcha oficial y llegaron al templete, donde primero tumbaron las vallas metálicas para subir al pódium y emitir su posicionamiento, lo que ocasionó que asistentes corrieran asustados atrás del templete.

El hecho provocó en un principio empujones entre docentes y los policías que resguardaban el lugar, pero los organizadores permitieron que la CETEG tomara la palabra.

El representante de la CETEG Costa Grande, Julio César Moyao, exigió a las autoridades mayor atención a la educación en las escuelas de la Sierra de dicha Región y la abrogación de la Reforma Educativa, en lugar de la nueva que propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador y que fue rechazada en el Senado.

Posteriormente se retiraron, pero a los pocos minutos volvieron a tomar el presídium. También el Sutcobach, el Sindicato de Telefonistas y organizaciones como el Frente Popular Francisco Villa Siglo 21 y Cejoabasa tomaron la palabra.

La alcaldesa Román Ocampo se retiró del presídium, atravesó todo Zócalo y llego hasta la parte de atrás de la Catedral, dónde huyó a bordo de sus camionetas blindadas y protegidas por la Marina.

Adela Román aseguró que su retiro se debía a que tenía reuniones que atender, a pesar de que la marcha oficial estaba en proceso.
Los asistentes al evento optaron por retirarse y los maestros tomaron el control total del lugar. Finalmente culminaron con la entonación del himno Venceremos.