CIUDAD DE MÉXICO, 9 de agosto de 2016.- El periódico británico The Guardian asegura que la primera dama Angélica Rivera, esposa del presidente Enrique Peña Nieto, utiliza un apartamento de lujo valuado en 2.5 millones de dólares en Key Biscayne, al sur de Miami Beach, Florida, comprado por Grupo Pierdant, empresa inmobiliaria que se espera compita por contratos lucrativos del gobierno de México.

De acuerdo con la investigación firmada por los periodistas José Luis Montenegro en la Ciudad de México y Julio C. Roa en Florida, ésta vincula a Grupo Pierdant como un competidor para administrar puertos en el país, sin abundar en detalles.

La publicación de este martes 9 de agosto hace eco a la compra de la llamada Casa Blanca, una residencia ubicada en Sierra Gorda 150, en la colonia Lomas de Chapultepec de la capital del país, valorada en siete millones de dólares, adquirida a través de Grupo Higa, otro contratista del gobierno del Estado de México, escándalo por el cual el propio mandatario pidió perdón a los mexicanos por el probable conflicto de intereses.

The Guardian hace referencia a que la ex actriz de telenovelas compró una propiedad de tres dormitorios, en el número 304, en el año 2005, la cual ella misma reveló de su existencia cuando la controversia de la Casa Blanca estaba en el conocimiento de la opinión pública en noviembre de 2014.

En ese entonces Angélica Rivera aseguró que había vivido en el apartamento de Florida por un año con sus hijas.

Sin embargo, no hizo mención del fundador de Grupo Pierdant, Ricardo Pierdant, con quien The Guardian indica, tiene intereses comerciales en México y Estados Unidos.

Además, informa que desde 2009 Pierdant compró la unidad 404 en Ocean Tower One a través de la empresa Biscayne Océano Holdings, aparentemente para tal fin. Desde entonces, la Primera Dama usa el apartamento con otro adicional que les permite ser manejados como una sola unidad.

El reportaje tampoco abunda en detalles si Rivera de Peña tiene vínculos antes de contraer matrimonio con el Presidente de México, o si Grupo Pierdant cuenta con contratos con el Estado de México cuando Peña Nieto fue gobernador de esa entidad.

“Cuando The Guardián llamó a Pierdant para preguntarle sobre las propiedades, colgó sin explicación. De la misma manera la oficina de la Presidencia de la República rechazó comentar, diciendo que no había nadie disponible para discutir el tema. Más tarde rechazó una segunda solicitud justificando que las propiedades de la Primera Dama eran una cuestión de seguridad”, publica el diario británico.

Aquí la nota completa (en inglés).