CIUDAD DE MÉXICO, 6 de enero de 2020.- El robo y tráfico de arte sacro es uno de los negocios ilícitos más lucrativos del mundo.

En los últimos 10 años se han registrado unas 200 denuncias en México, que ni siquiera se aproximan a la realidad, y las ganancias son desconocidas porque este delito no es reportado o es clasificado por las autoridades en campos incorrectos, afirmó Javier Martínez Burgos, académico de la Facultad de Arquitectura (FA) de la UNAM. 

De acuerdo con la UNAM, esta práctica ilegal inició en los años 90 del siglo pasado para financiar al narcotráfico, y hasta el presente las denuncias por venta de arte sacro son mínimas, “no hay datos reales”, lamentó el también perito de monumentos históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

En 2009 la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) informó que el comercio ilegal de estas piezas en América Latina ascendía a 20 millones de dólares mensuales. 

La nota aquí.