¿Lo moderno es la traición?

El nuevo  slogan contra AMLO es “el  atraso” y en el mejor de los casos “la falta de información”, ya no “el peligro”, dado que el gobierno de Peña Nieto por fin concretó el  plan de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) de entregar la riqueza esencial del país, el petróleo, para regresarlo a aquellas compañías privadas a las que se las había comprado el  presidente Lázaro Cárdenas, y no sólo él sino el pueblo de México que se le unió en 1938, desde las señoras ricas que le dieron sus joyas hasta los campesinos que le llevaron sus animales para pagar porque se le pagó no se les expropió sin más a las compañías que explotaban la mayor riqueza de México.

¿Qué Pemex se había vuelto un punto de alta corrupción antes y después de Uderbrecht? Nadie lo duda  pero en vez de combatirla dentro de sus propias filas gubernamentales, los gobiernos neoliberales prefirieron aumentarla y usarla como pretexto para su venta, en la que sin duda tuvieron los funcionarios altos “moches”. Se dice que el primer director de Pemex de este sexenio peñista recibió 10 millones de dólares. El petróleo sirvió para  mantener el desarrollo durante décadas los gobiernos priístas y a sus jefes empresariales y sindicales, pero querían más y sin  problemas. Podía servirles para enriquecer a sus funcionarios con capital internacional sin pretexto de “progreso” y “modernidad”.

Para  lograr ese desapego de los mexicanos con su  petróleo Carlos Salinas con su jefe (al  que  mandaba, decían algunos) Miguel de la Madrid, encarcelaron al mejor director que haya tenido Pemex y que había modernizado a la empresa al grado de estar en posibilidad de puesto a nivel nacional en el cuarto lugar de los productores. Pero no quiero hablar en primera persona para juzgar a ese funcionario porque fui amiga de él y de Helvia su segunda esposa y viajé con ellos en lo que fue la apertura del petróleo mexicano al mundo después de la crisis de 1973 cuando los países árabes productores  de  petróleo  decidieron  racionalizar su comercio y elevar sus precios presionando  ese  invierno a los países que no querían pagar el precio que ellos consideraban justo. En  los  países árabes,  no  son  los pueblos los dueños de esa riqueza, son los reyes (que lo sean o  tengan otro título y le ceso una vez más la palabra a un hombre).

Hoy se considera “muy  moderno” haberse deshecho de la fortuna nacional, cree haber “volteado la tortilla a su favor al vanagloriarse vergonzosamente el pasado 18 de marzo de 2018,  de haber por fin revertido la patriótica expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas.

Y ahora el Videgaray, que no ha dado golpe con su cuate Trump, es el encargado de los nombramientos de esa aberración que son los pluris o sea “representantes del pueblo”, nombrados por el Ejecutivo. No se metió mucho con el nombramiento de Meade, porque su candidata es su cuñada la Margarita ABC, ya que su propia mujer es ¡también! una Gómez del Campo.

Hasta la definición de las pluri sus apariciones en temas electorales eran esporádicas, casi laterales, el mejor ejemplo es que no asistió a ningún encuentro del War Room de José Antonio Meade. Pero hoy domingo el canciller Luis Videgaray se adueñó del escenario para definir quienes son las figuras del tricolor que tienen destino asegurado después de julio, gane o pierda Meade.

Su influencia deja fuera a Gerardo Ruiz Esparza y a Rosario Robles del Senado. También corta el ascenso de José Calzada Rovirosa a esa lista. Los dos primeros porque cree que pueden ser un problema si ciertas pesquisas avanzaran, algo que ya fue adelantado por LPO. El tercero porque conoce que siempre se ha dedicado a criticarlo, especialmente en temas ligados al TLCAN. Una venganza calculada: hacerlo renunciar a Segarpa para luego solo dejarlo reducido en la campaña.

La lista del Senado está diseñada para evitar cualquier tipo de resquemor. Allí juegan el hijo de Emilio Gamboa, Miguel Ángel Osorio Chong, la esposa de Rubén Moreira, el jefe de la CTM Carlos Aceves del Olmo y el ex gobernador Eruviel Ávila. Pragmatismo puro. Todos aportan en mayor o menor medidas estructuras y votos.

Enrique Peña Nieto tuvo solo tres pedidos que el canciller concedió. Entenderlos explica la dinámica de poder actual. Enrique Ochoa a San Lázaro es la forma del presidente de hacer valer su autoridad y reconfirmar a una figura señalada por todos.  Luis Miranda también de pluri es lógico porque es compadre desde la adolescencia en el Edomex (algo que ni el desastre de la campaña en Chiapas estaría eclipsando). Finalmente Claudia Ruiz Massieu, un gesto para con Carlos Salinas de Gortari.