ZIRÁNDARO, Gro., 23 de noviembre de 2019.- Habitantes del poblado San Rafael de este municipio, han tomado las armas para defender su territorio de grupos de la delincuencia organizada que se disputan el corredor y que han provocado desplazamientos en otras comunidades ubicadas en la zona serrana.

Los pobladores vigilan el acceso a su localidad, luego de que el pasado 10 de noviembre se registraron enfrentamientos entre grupos antagónicos que poco a poco han avanzado, pues su objetivo es llegar a Coyuca de Catalán y finalmente al corredor que conecta con Zihuatanejo, en la Costa Grande, de acuerdo con lo que informaron ellos mismos.

El comisario de esa comunidad, quien por seguridad prefirió no dar su nombre, dijo que no sólo sufren por las amenazas, sino que han sido extorsionados desde hace tiempo; afirmó que por cada cabeza de ganado que ellos crían les cobran 150 pesos.

También que se han visto obligados a cambiar la cocina con leña por gas, que tienen que comprar a los delincuentes, o de lo contrario tienen que pagar una multa de mil pesos. Además les piden sus cosechas de maíz, que son de las que se producen con mayor volumen en la entidad.

“Son personas que no les gusta trabajar y quieren nuestra cosecha, mucho maíz, es lo más fuerte, y nos cobran en nuestras propias tierras”, denunció.

Indicó que se sienten abandonados por el gobierno estatal y el federal, porque sus llamados no son atendidos; recordó que hace unos días llegó al acceso un grupo conformado por la Guardia Nacional, el Ejército, la Policía Estatal y la Ministerial, sin embargo, se negó a entrar y se regresó.

Añadió que continúan las amenazas de bandas criminales que pretenden llegar a dicho punto, por lo que urgió a las autoridades a poner atención al conflicto, y al gobernador Héctor Astudillo Flores le pidió recorrer la zona para que compruebe lo que ocurre.

De acuerdo con lo informado, en la zona son al menos seis comunidades las que han comenzado a armarse para impedir el avance de los grupos de la delincuencia organizada por esa ruta.

Los habitantes dieron a conocer que las mujeres y los niños ya empezaron a irse de San Rafael, y que los hombres se han quedado a defender el pueblo.