Protestan campesinos en Guerrero; exigen declarar desastre por sequía
ACAPULCO, Gro., 8 de febrero de 2026.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González ofreció una disculpa a los turistas y conductores que permanecieron varados por más de siete horas durante el bloqueo del lunes 2 en la Autopista del Sol, donde se manifestaron habitantes de Tecoanapa, Juan R. Escudero y comunidades de este municipio.
“Expreso una petición de perdón a tantos hermanos nuestros varados en su regreso de vacaciones esta semana pasada. A muchísimas personas nos dolía la situación en que se encontraban. Hemos de aprender a expresar nuestros desacuerdos sin afectar derechos de terceros”, expresó.
Durante su mensaje dominical subrayó la necesidad de buscar soluciones mediante el diálogo.
En su reflexión, el líder católico advirtió que aunque es real la opresión que ejercen las estructuras del crimen organizado, la construcción de la paz no puede recaer únicamente en las autoridades, sino que debe iniciarse desde los entornos más cercanos.
“Aunque es muy grande la opresión de las tan pesadas estructuras del crimen organizado y de quienes se han vendido con ellos, estamos llamados a ser constructores de paz con nuestros familiares y vecinos desde el hogar, la comunidad, el barrio”, afirmó.
González González también expresó su solidaridad hacia las personas que han sufrido directamente la violencia en fechas recientes.
“Expreso una palabra de cercanía a los familiares y amigos de quienes en esta semana y en el mes pasado fueron asesinados o ejecutados, y a quienes fueron víctimas de otras violencias. Les expreso que a la mayor parte de la sociedad nos duele lo que han vivido”, dijo.
Asimismo llamó a no normalizar ni ser indiferentes ante el sufrimiento que provocan los crímenes.
Al referirse al Segundo Diálogo Nacional por la Paz, el arzobispo recordó que este esfuerzo de la sociedad civil plantea que no habrá paz sin atender a las víctimas.
“Estamos convencidos de que no podrá haber paz si no ponemos en el centro a las víctimas. La paz se construye en la verdad, la justicia y la reparación”, afirmó.
Reiteró que este movimiento ciudadano que reúne a familias que buscan a sus seres queridos con el acompañamiento de la Iglesia, promueve la corresponsabilidad entre ciudadanía y Estado.
Urgió a brindar atención cercana a las juventudes, especialmente a quienes viven condiciones de exclusión y vulnerabilidad.
“Nos urge la atención cercana a nuestros jóvenes, muchos de ellos tan excluidos y vulnerables, para escucharlos y construir junto con ellos”, expresó.
Consideró que este acompañamiento es clave para romper ciclos de violencia.
También llamó al diálogo como herramienta para avanzar hacia un proyecto común de convivencia.
“Es fundamental la sincera disposición al diálogo de las partes en conflicto para buscar el bien común, de modo que la escucha lleve a una solución que incluya lo bueno de una y otra postura en conflicto”, dijo.
Añadió que se necesita estar convencidos de que la unidad es más valiosa que el conflicto para edificar un pueblo en paz, justicia y fraternidad, donde las diferencias se armonicen en un proyecto común.