CHILPANCINGO, Gro., 8 de febrero de 2016.- Un clima tenso es el que se vive actualmente en la colonia El Mirador de la capital del estado, el cual tiene su entrada en la Autopista del Sol, antes de llegar a la caseta de cobro de Palo Blanco, por la disputa de las viviendas que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) no les ha podido asignar, informaron representantes de uno de los grupos que están en discusión.
Incluso culpan a la dependencia federal cuyo delegado es José Manuel Armenta Tello por cualquier tipo de violencia que pudiera darse en cualquier momento, debido a que son los funcionarios federales los que no han asignado las viviendas a pesar de que la violencia pudiera llegar a ese asentamiento.
En la entrada de ese asentamiento se encuentran alrededor de 50 familias que son lideradas por Georgina Valenzo, quien acusó a sus vecinos de la parte de arriba del asentamiento de apoderarse de viviendas que le pertenecen a sus compañeros y que a la fuerza les han sido despojados.
“Yo lo siento por estas personas que son damnificadas de las colonias San Rafael Norte y que son personas de la tercera edad, traen sus llaves para abrir su casa y se dan cuenta que están ocupadas, fueron despojadas y la autoridad no hace nada”, comentó Georgina Valenzo.
Al caminar sobre la parte poniente de este asentamiento, donde se encuentran 150 familias, según lo informado por Cándida Vázquez y Carlos Mercado, se apreció que hay vigilancia por parte de los mismos colonos.
“Ya hubo un conato de bronca, ellos vienen y nos provocan con la intención de entrar a las viviendas que ya están ocupadas por otras personas que tienen su folio, pero no nos vamos a dejar y que venga lo que venga”, amenazó Cándida Vázquez.
Explicó que en ese asentamiento la culpa es de la Sedatu, ya que a pesar de tener folios que los acreditan como beneficiarios para las viviendas, esa dependencia federal no los ha asignado, lo que ha provocado que se filtren ciudadanos que no son de las colonias afectadas por la pasada tormenta Ingrid y Manuel, el cual provocó serios daños el pasado mes de septiembre de 2013.
En lo que respecta a Carlos Mercado, otro de los líderes indicó que les han mandado a agentes de la Procuraduría General de la República (PGR), ministeriales y hasta de la Fuerza Estatal, quienes los están hostigando por órdenes del jurídico de la Sedatu, Filiberto Emigdio Atrisco.
“Si la Sedatu nos hiciera caso y asignara a cada uno de nosotros una vivienda, la confrontación no se iba a dar y la paz regresaría aquí, pero pareciera que quiere que nos peleemos con los vecinos de abajo, porque ellos los mandan a meterse a las viviendas, incluso les asignan llave de estas y eso no lo vamos a permitir, que cumplan lo que dicen”, abundó.
Acusaron también que el ex delegado de esta dependencia federal, el priísta Héctor Vicario Castrejón, también les hizo lo mismo y nunca les entregó nada, por ello es que desde hace un mes es que decidieron ingresar a las viviendas y vivir en ellas.
Comentaron que no van a permitir que los saquen y que están dispuestos a defender su casa por ser algo que les corresponde como damnificados, por ello es que hicieron un llamado a las autoridades a que hagan algo, de lo contrario, “correrá sangre”, concluyeron.