ACAPULCO, Gro.- 23 de noviembre de 2016.- La constructora mexicana,  Cementos Chihuahua ha decido ignorar el menosprecio y los insultos racistas de Donald Trump, y se ha ofrecido para colaborar en la construcción de un muro en la frontera.

El director general de la cementara con sede en el estado fronterizo que lleva su nombre ve en esta propuesta una oportunidad de negocio y mencionó que “No podemos ser selectivos. Tenemos que respetar a nuestros clientes en ambos lados” .

De acuerdo con El Pasí, pensando en los intereses de Cementos Chihuahua, le convendría más que finalmente cumpliese su promesa y la barrera fuera alta, gruesa y de hormigón armado. La empresa, que cuenta con un 70% de su negocio en EE UU y el 30% en México, es especialista en concreto, morteros y cemento de alta resistencia. El desierto fronterizo de Chihuahua es precisamente una de las zonas donde no hay pared. Los 50 grados de la llanura desértica sirven de impedimento natural. Unos 8.000 migrantes han muerto en los últimos 20 años al intentar cruzar este paso.

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